La obesidad en el embarazo afecta de manera importante tanto a la madre, como al hijo que espera, pero aquí es muy necesario comentar que en el embarazo es fundamental no tener ni bajo peso, ni sobrepeso u obesidad, para evitar las complicaciones que se derivan de ambos, advirtió al doctora María del Socorro Moya García, Coordinadora de Salud Reproductiva del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit.
Tras señalar que la obesidad es un problema de salud pública, en donde a nivel mundial, México es el segundo país con mayor índice de obesidad en adultos mayores y el primero en niños y adolescentes, la especialista, destacó que lo ideal en el embarazo es aumentar el peso adecuado, que varía de 8 a 12 kilogramos máximo en el transcurso de los nueve meses, pero lo importante es que cuando una mujer quiera embarazarse, debe hacerlo con su peso ideal.
Durante el embarazo los requerimientos requerimientos nutricionales de la mujeres se incrementan, la cultura de los antojos influye en la alimentación de las embarazadas al grado que en ocasiones quiera comer doble, aunque ello no signifique una buena nutrición, con el riesgo agregado de anemia que es una de las principales complicaciones en el embarazo por deficiencia alimentaria, es decir no se consumen los alimentos necesarios ricos en hierrro,que es un requerimiento que se incrementa durante el embarazo.
En Nayarit, aproximadamente un 75 por ciento de las mujeres presentan sobrepeso u obesidad en general en edad adulta, con cifras equiparables a las que registra una mujer embarazada, por lo que una alimentación adecuada, el control del peso y realizar actividad física en forma sistemática, son factores que proporcionan una mejor calidad de vida en las mujeres embarazadas.
La obesidad en el embarazo puede ocasionar que durante el parto haya problemas, es decir que de no cumplir con el peso adecuado o prevenir otros factores de riesgo a la hora del parto, se producirá lo que se llaman partos difíciles o partos distócicos; también se asocia con la obesidad en el embarazo enfermedades como la hipertensión arterial y diabetes gestacional.
Por otra parte cuando la mujer es muy delgada durante este periodo, también se asocia con problemas de bajo peso en el niño, y en consecuencia con el riesgo de morbilidad en el niño que pueden ocasionar mortalidad perinatal.
Ante esta realidad, el IMSS recomienda que toda mujer o pareja que esté planeando un embarazo acudan a su Unidad Médica Familiar a consulta preconcepcional, a la que se aconseja acudir desde 3 a 6 meses antes de embarazarse, para que su médico evalúe los riesgos o detección de alguna enfermedad, entre ellas el sobrepeso, se les aconseja y asesora en materia de nutrición, para prevenir y preparar a un embarazo saludable.