Por Brígido Ramírez Guillén
Decano del periodismo en Nayarit

A la mitad de este mes de agosto y a un año de los comicios electorales del 2011, en que se elegirán gobernador, presidentes municipales y diputados, flota en el ambiente político de Nayarit una nube cargada de incertidumbres, en que nadie, dentro de los partidos políticos que participarán en la contienda, logren descifrar quienes serán los nominados candidatos a la gubernatura del estado.Hasta la fecha sólo hay aspirantes de los dos institutos políticos con presencia en toda la entidad, como son el Revolucionario Institucional y el de la Revolución Democrática, mientras que Acción Nacional espera los resultados del Sol Azteca para dialogar con sus dirigentes sobre la integración de una alianza de partidos en cuestión electoral. Los meses pasan y pasan y no hay visos de definiciones ni en el tricolor ni en el PRD, sino que ahí siguen firmes tras la candidatura al gobierno del estado los Senadores Gerardo Montenegro Ibarra y Raúl Mejía González y el Alcalde de Tepic, Roberto Sandoval, priístas, y los diputados federales J. Guadalupe Naranjo y Martha Elena García, así como el Senador Francisco Javier Castellón Fonseca, de la Revolución Democrática. Cada aspirante suma a su favor determinados sectores de la población, que llegado el momento pueden ser considerados por sus partidos políticos para inclinar la balanza hacia las candidaturas, aunque quedan otros métodos dentro de sus estatutos, para proceder a la selección de cada prospecto como el abanderado que irá tras la gubernatura.. En el PRI, de acuerdo a sus estatutos, la nominación al cargo de Jefe de Ejecutivo, puede surgir de un Consejo Político Estatal, de una Asamblea de Delegados, de la presentación de un candidato de Unidad, y de la consulta a la base militante.. En Nayarit apareció por primera vez la consulta a la base, cuando Emilio M. González era candidato al gobierno a Nayarit y la defendió a sabiendas que podría causar una fuerte división al interior del Partido Revolucionario Institucional, calificando este hecho como un riesgo de la democracia. En aquél tiempo se aplicó en algunos casos, pero en la mayoría el dedazo se impuso, revestido de consulta. Transcurrieron los años y desapareció la consulta a la base y la selección de candidatos a los diversos cargos de elección se hizo por asambleas de delegados, consejeros políticos, o directamente procedían las designaciones del Comité Ejecutivo Nacional, con carácter de candidatos de unidad. Ya en el mes de enero del 2011 tendremos candidato del PRI a la gubernatura, y luego nos preguntamos, ¿qué método se escogerá para la nominación?.... Sin querer ser pitonisos, creemos que se dejará al Consejo Político Estatal el que decida quien figurará como su abanderado en las elecciones de julio del 2011. La consulta a la base quedó abandonada en un rincón de las preferencias de selección de candidatos porque a través de los años se comprobó que sólo causó serias divisiones en el Partido Revolucionario Institucional, creando fracturas en su estructura muy difícil de reparar. Emilio M. González, uno de los grandes políticos de Nayarit, corrigió el camino de la democracia y apoyó los otros métodos del estatuto de su partido, al comprobar que la consulta a la base firme para el triunfo del PRI sino una causa de divisiones internas. Hasta la próxima. *Decano del periodismo en Nayarit.