Por Brígido Ramírez Guillén
Decano del periodismo en Nayarit
Me encontré accidentalmente por la avenida Allende, en el centro de la ciudad capital, a quien fuera por muchos años el líder estatal del sindicato de los tabaqueros, Ignacio Barragán, un personaje con poder y mando en la Federación de Trabajadores de Nayarit (C.T.M.), aunque a estas alturas sólo quedan de él los recuerdos de su paso por esa vigorosa central obrera. Quisimos tener con Nacho una entrevista, una charla, en que nos narrara sus vivencias en la C.T.M. con algo de historia, desde su fundación, y algunos datos sobre los cuadros que le dieron fuerza y trascendencia a la organización, en el ámbito político y social, mas nuestra intención se vio frustrada al informarnos el mismo Barragán que estaba alejado de toda actividad por cuestiones de enfermedad que lo tienen prácticamente aislado de todo contacto con la sociedad. Sin embargo, independientemente de lo que pudiéramos escuchar de las experiencias del exdirigente tabaquero, queremos recordar de lo mucho que aportó con su trabajo a la Federación de Trabajadores de Nayarit, pues controló desde su sindicato todo contrato obrero con las empresas del ramo, entre ellas, en aquel tiempo, Tabaco en Rama, S.A.; Cigarrera La Moderna; Compañía Tabaquera Santa María de origen italiana. TERSA, empresa americana, cada temporada invertía millonadas de pesos en el cultivo del tabaco, beneficiándose ejidatarios de la costa norte de la entidad y después campesinos del municipio de Compostela, al extenderse las plantaciones de la solanácea a esa importante región del sur. Y no tan sólo el derrame económico se hacía en el campo, sino que cientos de obreros que trabajaban en sus instalaciones de Tepic, en el desvenado, empaquetado, almacén y envíos a los mercados nacionales e internacionales del tabaco, y ahí figuraba la influencia del sindicato cetemista en la firma de los contratos laborales. Al frente de la C.T.M. se encontraba el líder por naturaleza Emilio M. González, que le dio unidad y fuerza a la Federación con un fiel equipo de trabajo integrado por el profesor Leobardo Ramos, Daniel Pérez, Ignacio Barragán, Ricardo Figueroa, Marcos Pérez, Alfredo Navarrete, Rigoberto Ochoa Zaragoza. Antes que Daniel Pérez entrara a la C.T.M., lo conocimos haciendo sus recorridos por los mercados El Volantín y el Juan Escutia, cobrando la plaza a los comerciantes ahí establecidos; posteriormente lo encontramos como Tesorero de la C.T.M. en Nayarit y pasado los años como Procurador del Trabajo, en la Junta de Conciliación y Arbitraje, con mucha experiencia en las leyes laborales, la que asumió en el estudio y formulación de los contratos entre trabajadores y empresas. Ricardo Figueroa, fue un fiel colaborador de Emilio M. González desde su liderazgo que asumió entre el pequeño comercio del municipio de Tepic, pues nunca le reprochó a su líder estatal el no llegar a un puesto de elección popular como ya lo habían disfrutado Daniel, Leobardo e Ignacio, al desempeñarse como diputados al Congreso local, y este último, Barragán así como Leobardo, hasta alcanzaron una legislatura federal. Ricardo Figueroa se mostraba disciplinado, hasta que un día Emilio M. González accedió y lo apoyó para que el PRI lo nominara su candidato a diputado local, cargo que desempeñó con gran gusto y satisfacción por el dirigente de los comerciantes.. La C.T.M. considerada como un fuerte pilar del Partido Revolucionario Institucional nombraba cada trienio su candidato a legislador, lo que le era respetado por la dirigencia del tricolor, tan es así que también llegaron al Congreso del Estado Alfredo Navarrete, líder tabaquero con cabecera en Santiago Ixcuintla, y Rigoberto Ochoa Zaragoza, de extracción obrera de la Cigarrera La Moderna; diputado federal y después gobernador de Nayarit. De la vigorosa C.T.M. nayarita también surgió como dirigente estatal Marco Antonio Fernández, por muchos años el mandamás del Sindicato de Electricistas, para ocupar más tarde un escaño en el Senado de la República. El único que no alcanzó una diputación lo fue Marcos Pérez, secretario general de los trabajadores de la construcción, un sindicato con mucha fuerza por su control en los contratos en toda la entidad. Ahora está al frente en la organización que sobresalió en la cuestión laboral y política y que en estos años ni la sombra es de la vigorosa central obrera, un joven locutor, Eduardo Ruiz Arce, que busca darle buen cauce a una C.T.M. que recibió muy dividida en todos sus sindicatos. Hasta la próxima.*Decano del Periodismo en Nayarit