José María Castañeda .-Durante las pasadas fiestas revolucionarias del 20 de noviembre, los jóvenes del poblado de La Presa, en Allende el Río, protagonizaron múltiples riñas en distintas esquinas del lugar. Testigos relatan que se registraron batallas campales, donde varios participantes fueron cintareados, otros resultaron descalabrados y uno más, identificado como Roque N, terminó apuñalado.
En este affaire de golpes, cintarazos, descalabrados y un herido por arma blanca, los vecinos lejos de calmar los ánimos se gritaban de esquina a esquina, reclamándose entre sí. Comentaban que el joven cintareado pudo haber peleado uno a uno, pero al ser atacado en montón, no tuvo oportunidad de defenderse. Lo positivo —señalaron— es que quienes lo agredieron ya están identificados. En cuanto al joven apuñalado, los habitantes mencionaron que el presunto agresor es conocido por el apodo de El Cora.
Por su parte, varios de los descalabrados admitieron que resultaron heridos por andar de mitoteros en los pleitos ocurridos durante el jaripeo, donde se lanzaron botes de cerveza a medio llenar entre los grupos enfrentados.
El poblado de La Presa ha sido escenario frecuente de riñas, y según los vecinos, la policía prefiere no intervenir porque les cargan todo lo malo que allí acontece. Por ello —afirman— los agentes optan por lavarse las manos, como Poncio Pilatos.