Por Sergio Mejía Cano

En varios medios de información se volvió a dar la noticia de que el empresario mexicano de origen libanés, Carlos Slim Helú de nueva cuenta ha dicho que las pensiones del bienestar y otras se deben de eliminar, bajo el argumento de que los jubilados y pensionados podrían seguir trabajando. Lo curioso es que, de acuerdo a una nota del portal de internet denominado El Cronista, señala que según el acaudalado empresario dice que los programas de asistencia son insostenibles -como si le costaran a él- y deben ser sustituidos por una estrategia centrada en el empleo y la productividad.

Tal vez este pensamiento del señor, Slim Helú se deba a la burbuja de cristal en la que ha estado encerrado ya desde hace muchos años, pues si bien pudo haber ejercido algún trabajo físico antes de convertirse en uno de los hombres más ricos de nuestro país, posiblemente ahora ya no recuerda lo que significa sudar haciendo algún trabajo en forma física y no mental, como a lo mejor es lo que ha hecho en los últimos años o hace ya muchos: trabajar nada más con la mente visualizando cómo hacer más dinero.

¿A qué o cuáles empleos se referirá don Carlos Slim en los que podrían trabajar los jubilados y pensionados? Porque con el debido respeto y sin tratar de ofender a nadie, es bueno recordar aquella frase de que chango viejo no aprende maroma nueva, porque claramente esto se puede adjudicar al ser humano debido a que para los adultos mayores las capacidades físicas ya no son las mismas de cuando jóvenes ni los reflejos tampoco, así que por lo mismo, es la anterior pregunta, porque trabajos físicos para muchos jóvenes de la tercera edad hasta cambiar un foco se hace ya muy complicado y además, se deben de tener en cuenta las nuevas generaciones que necesitan empleo, por lo que ni modo de preferir en algunos trabajos a los ya jubilados y pensionados si sus capacidades físicas no son iguales a la de los jóvenes de menos edad.

Emplear a los adultos mayores en trabajos de oficina en donde nada más permanecieran sentados, por aquello de no correr riesgos andando en la calle de cobradores, también es poco probable, pues hoy en día con los avances tecnológicos y cibernéticos, sin generalizar, para la mayoría de los jubilados y pensionados mayores de los 60 años de edad tal vez se les haría, si no imposible, sí muy difícil aprender cómo moverle a una computadora o laptop o a una simple impresora, etcétera.
Y en cuanto a mandarlos a la calle visitando casas o negocios, pues sería un riesgo latente precisamente a la disminución de los reflejos y más, si tienen que manejar algún tipo de vehículo ya sea automotriz o de tracción humana y, hay que tener en cuenta también si tiene que viajar en camiones o combis. Y, si tiene que subir y bajar escaleras, pues también podría haber cierto riesgo, porque las articulaciones corporales ya no funcionan debidamente en algunas personas.
Ahora bien, una gran mayoría de los ahora jubilados y pensionados que durante su vida activa trabajaron en la formalidad en una sola empresa o haciendo trabajos similares, así hayan cambiado de empresa o compañía y se dedicaron a hacer una sola casa o parecidas, pues nada más supo hacer lo que se le encomendó en ese trabajo y tal vez algunos otros afines al departamento en donde laboraba. Hay personas a las que por más ganas que le hayan puesto para desempeñarse en algún trabajo durante su vida activa y quisieron aprender algún otro oficio, no se les dio en lo absoluto.
También hay personas que desde muy jóvenes trabajaron ya sea por su cuenta o en la llamada informalidad y que jamás fueron o se afiliaron en ninguna de las instituciones de Salud, por lo que al llegar a la edad de adultos mayores no tuvieron la oportunidad de hacerse de una pensión y menos de una jubilación, por lo que el único dinero que les llega después de los 65 años de edad (ya las mujeres ahora afortunadamente después de los 60) es la pensión del bienestar y nada más; y no es porque ya no puedan o quieran seguir trabajando, sino que, precisamente por alguna enfermedad o incapacidad física o porque ya no pueden competir con gente más jóvenes que hacen trabajos de albañilería, fontanería, electricidad, plomería, etcétera. O que en caso de haber trabajado en la informalidad debido a la edad ya no pueden andar moviéndose como cuando jóvenes físicamente.
Así que, en caso de que hipotéticamente alguien le hiciera caso al señor Carlos Slim de eliminar las pensiones, y no hay más, ¿en qué van a trabajar?
Sea pues. Vale.