Por José María Castañeda .-Continúa dando de qué hablar la empresa denominada de clase mundial, refiriéndose específicamente a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), debido —según denuncia un usuario— al deficiente servicio que se brinda a la ciudadanía.

Lo anterior es porque este aporreateclas, (refiriéndose al periodista José María Castañeda), he vivido en dos ocasiones la desatención de estos prófugos de la yunta y el azadón.
El afectado señala que en dos ocasiones ha experimentado la desatención por parte del personal de la paraestatal. Explica que acudió a las oficinas de la CFE para resolver un problema relacionado con su servicio eléctrico, sin recibir la atención correspondiente.

Relata que un día antes su esposa había acudido a pagar un recibo por poco más de 700 pesos; sin embargo, al día siguiente dos trabajadores de la empresa se presentaron en su domicilio para realizar el corte del suministro eléctrico.

Al pedir una explicación, los empleados le indicaron que actuaban por instrucciones del ingeniero Parra, quien —según dijeron— se encontraba todavía en su oficina alrededor de las 13:45 horas. Ante la situación, el usuario decidió trasladarse a las oficinas de la CFE. Debido a una discapacidad derivada de un accidente, tuvo que bajar las escaleras del cerro donde vive para tomar su camioneta y acudir acompañado de su esposa.

Al llegar, una secretaria le indicó que el funcionario no se encontraba en esas oficinas, sino en un área ubicada en la parte posterior del edificio. Posteriormente, al intentar hablar con él, se encontró con personal de seguridad que en un principio negó que el ingeniero estuviera en su oficina.

Tras insistir en varias ocasiones, el guardia volvió a consultar con el funcionario, quien finalmente no lo recibió y, según el denunciante, le mandó informar que debía pagar una multa de 12 mil 170 pesos, sin explicarle el motivo de dicha sanción.
El usuario fue canalizado posteriormente con otro funcionario identificado como el licenciado Cristian, mientras su principal preocupación era evitar que su domicilio permaneciera sin energía eléctrica durante el fin de semana.
Finalmente, el lunes su esposa acudió a realizar el pago de 12 mil 175 pesos, ya que —asegura— no se le otorgó ninguna prórroga para cubrir la cantidad en parcialidades. El afectado afirma que hasta el momento no ha recibido una explicación clara sobre el motivo de la multa.

Ante lo ocurrido, el usuario lamentó lo que considera una actitud de prepotencia por parte de algunos trabajadores de la empresa, y pidió que se mejore la atención hacia los ciudadanos que acuden a realizar trámites o aclaraciones relacionadas con el servicio eléctrico.