Ciudad de México. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) cerró este martes su primer periodo de sesiones del año con un cambio en el discurso de sus ministros: de presentarse al inicio de su gestión como un Pleno unido, pasaron a enfatizar la necesidad de buscar la reconciliación y mantener el respeto entre pares.

El ministro Giovanni Figueroa Mejía fue el primero en expresar esa postura al señalar que en la Corte el disenso no es un estorbo, sino un elemento necesario para construir mejores soluciones, y sostuvo que la justicia constitucional requiere estudio, respeto y colaboración entre ministros.

Un juez constitucional debe tener la madurez de separar el calor que surge del debate, y, si ha habido un agravio, busquemos la reconciliación. Ello no implica borrar el pasado. Eso es una idea cómoda de que las cosas no han pasado, pero lo acontecido cimienta un trecho hacia un mejor futuro y entendimiento. Se necesita cierta dosis de coraje para trocar el orgullo por la estabilidad institucional, la colegialidad entre pares y el fin común de crecer responsablemente el papel que estamos llamados a realizar como juezas y jueces constitucionales, dijo.

Aunque la actual integración del Pleno de la SCJN inició funciones apenas el 1 de septiembre pasado, ya ha protagonizado varios momentos de tensión. Uno de ellos ocurrió el 3 de junio, cuando la ministra Lenia Batres Guadarrama y el ministro Giovanni Figueroa chocaron por la redacción de una sentencia sobre protección de menores, intercambio que obligó al ministro presidente Hugo Aguilar a intervenir para dar por concluida la discusión.
En los últimos meses también se han registrado momentos de tensión entre la ministra María Estela Ríos González con Figueroa Mejía, así como de Yasmín Esquivel Mossa con Lenia Batres, entre otros.
Sin embargo, durante su participación de este martes, la ministra Lenia Batres afirmó que la actual integración del Pleno de la Corte ha demostrado un alto nivel de coincidencias en sus deliberaciones y decisiones.
Ello refleja que, aun desde la pluralidad de criterios y trayectorias que nos caracteriza, existe una convicción común: hacer prevalecer la Constitución, fortalecer el Estado de derecho y colocar a las personas en el centro de la función jurisdiccional. Hemos actuado con autonomía, responsabilidad institucional, altura de miras y sentido republicano, dijo.
El ministro Irving Espinosa Betanzo también reconoció que, a pesar de las diferencias de opinión que pudiéramos llegar a tener, siempre ha prevalecido el respeto, y eso lo celebro en un órgano colegiado.
En el mismo sentido, la ministra Loretta Ortiz Ahlf destacó el respeto que ha recibido de sus compañeros y reconoció el trabajo de su ponencia, que calificó de titánico en comparación con el ritmo de trabajo de la integración anterior de la Corte, de la que también formó parte.