José María Castañeda .-

Una fotografía tomada en la década de los años 90 guarda parte de la historia de Mariano Valadéz, conocido por muchos como El Cora Mariano, durante el día de su boda con Susana, una antropóloga de origen estadounidense conocida popularmente como la Gringa Susana.

En aquellos años, el matrimonio causó admiración entre propios y extraños, pues llamaba la atención que una profesionista norteamericana hubiera decidido unir su vida con la de un indígena nayarita. Sin embargo, aquella relación también dio paso a un proyecto que con el tiempo contribuiría a llevar el trabajo artesanal de los pueblos originarios de Nayarit más allá de las fronteras de México.

Susana, quien era ampliamente conocida en el barrio de San Pedro, hoy colonia Juárez, adquirió una casona ubicada en la esquina de las calles 20 de Noviembre y Constitución. Además de utilizarla como vivienda, el inmueble fue acondicionado para instalar un centro dedicado a la elaboración y comercialización de artesanías indígenas, donde se dio trabajo a decenas de personas de comunidades originarias.

Las piezas elaboradas comenzaron a ser comercializadas primero por Susana y posteriormente también por Mariano Valadéz en Estados Unidos. Tras contraer matrimonio formalmente, Mariano obtuvo la nacionalidad estadounidense y aprendió inglés, herramienta que le permitió ampliar sus posibilidades comerciales y promover en el vecino país el trabajo artesanal realizado en Nayarit.
Aunque años después el matrimonio terminó en divorcio, Mariano continuó con sus actividades y mantuvo en funcionamiento el centro artesanal, conservando fuentes de empleo y dando continuidad a la venta de artesanías en la Unión Americana.

Con el paso de los años y ya superados los 70 años de edad, Mariano continuaba con su vida cotidiana. De acuerdo con versiones de sus familiares, a mediados de la semana, ante las altas temperaturas que superaban los 33 grados centígrados, decidió tomar una siesta de la que lamentablemente ya no despertó.
Sus servicios funerarios se llevaron a cabo el pasado 8 de agosto, según informó una de sus hijas.
Mariano Valadéz deja tras de sí una historia de trabajo, perseverancia y deseos de superación.
Desde sus raíces indígenas logró aprender el idioma de Shakespeare y construir un proyecto que permitió comercializar en Estados Unidos el talento y esfuerzo de artesanos nayaritas.
Descanse en paz El Cora Mariano Valadéz, un hombre que llevó parte del arte y la cultura indígena de Nayarit más allá de nuestras fronteras.