Por: Miguel Ángel Casillas Barajas
Siguiendo con esa línea de abrir de manera estelar nuestras páginas para presentarles a todos ustedes a los más destacados representantes nayaritas de nuestra música de aquellos tiempos, hoy los invito a soñar un poco, viajando en nuestro globo aerostático EL BICENTENARIO que nos prestó gentilmente nuestro director el Lic. Antonio Lora Zamorano, para llevarlos al pasado, hasta los años 50s, y de acuerdo a lo programado en nuestro itinerario de vuelo, llegaremos por la noche. En el tiempo en que Tepic vive su mejor momento romántico, vemos desde las alturas a un trío que entona su mejor repertorio bajo una luna llena del mes de octubre, y alcanzamos a escuchar las notas musicales de sus guitarras y sus voces interpretando las más tiernas melodías que hablan del amor. Ahí abajo alcanzamos a divisar tres figuras; una es la de mi padre Alberto Casillas Larios que con su singular estilo imita los sonidos de una trompeta, utilizando para ello, tan solo una hoja de naranjo, ¡el momento es mágico! y nos recuerda al desaparecido trompetista de blues, Louis Armstrong, luego está a un costado Quico Campos, (Primera voz y armonía) y Después la imponente y elegante figura ¡ si señor! de Don Enrique Vargas Hernández como , compositor, requinto y Segunda voz del trío.
Mientras escuchamos sus notas musicales, permítanme queridos lectores, abrir mi álbum de los recuerdos para contarles algo sobre la vida artística de este trío romántico. El TRIO TEVARQUI se integró en el año de 1951, y fue precisamente ese su mejor año, cuando gracias al swing ¡Venga Cantinflas! dedicado especialmente al genial cómico, Los llevara a presentarse en la XEW, La voz de la América Latina desde México.
En aquellos tiempos la XEW era considerada como la catedral de la música y casi cualquier artista que pisara alguno de sus escenarios era como catapultado directamente al estrellato, luego podían venir las grabaciones, y después las giras artísticas por la república, presentaciones en vivo en las emisiones de radio de la propia estación, en fin, todo lo demás. Sin embargo el trío Tevarqui, después de tener una presentación exitosa solo duró en la Cd de México una semana, la altitud de la capital de la republica y el mal de patria, empezaron a hacer mella en su primera voz Quico Campos, que enfermó y decidió regresarse a Tepic. Al abandonar al trío su primera voz los demás compañeros optaron por tomar el mismo camino, de tal manera que dejaron ir casi de las manos la fama y el éxito, que ya les empezaba a sonreír.
Al llegar a Tepic, se integra al trío, Miguel Thomé, en sustitución de Quico Campos que desafortunadamente no se pudo recuperar de sus males. Con Don Miguel Thomé al timón como la primera voz, el trío retomó una nueva fuerza, pero ya nunca más hicieron el intento de presentarse en la W, sino que más bien, decidieron por reunirse con los amigos por las tardes para echar un palomazo bohemio e interpretar las canciones románticas del ayer. Y con el estilo novedoso de la nueva voz de Miguel, el trío poco a poco fue retornando nuevamente a su lugar entre la aceptación y preferencia de la gente que ya los tenía bien identificados con la voz de Quico Campos, volviendo estos, a su segundo aire. Así pues, Regresaron las presentaciones en público tanto para llevar serenatas o amenizar algunos eventos sociales, y también algunas presentaciones en teatro de revista que se llevaban acabo en el pequeño teatro de la escuela Miguel alemán organizadas por el empresario musical Ramón Corona, que incluso, eran transmitidas algunas veces por la radio local. En esos eventos participaban también otros destacados artistas y cantantes nayaritas como es el caso de las señoras: María Luisa Curiel La estrellita del Sur y Doña Teresita contreras (gran canta-autora y compositora), que después trataremos algo sobre sus trayectorias artísticas con mas detalle en otro espacio.
El nombre de TEVARQUI surgió de los propios nombres y apellidos de sus integrantes originales, solo en el caso de mi papá, (Alberto Casillas Larios) lo tomaron de su apodo ya que a él le decían El Tecolote, por eso las primeras letras del trío son TE, de tecolote, luego VAR, que es del apellido Vargas y QUI, de Quico Campos, TE-VAR-QUI.
Después de sus presentaciones en el teatro continuaron su carrera artística actuando de manera esporádica en reuniones de amigos, así de esa manera surgió aquella confraternidad de simpatizantes del trío Tevarqui y amigos de la bohemia; que a alguien de ese mismo grupo se le ocurrió por bautizar con el nombre de: C.R.U.D.A. (Centro, Recreativo, Unión, De Amigos). Este grupo, estaba integrado por artistas, políticos, funcionarios de gobierno, cantantes, periodistas e intelectuales de la sociedad Tepicense, que gustaban compartir ideas y proyectos políticos sociales al entorno de las notas musicales del trío, al calor de alguna bebida y con el disfrute del sazón de ricos platillos a base de mariscos. El grupo en si, no era otra cosa que grandes adoradores de la música romántica, bohemios de corazón, dispuestos a hacer uso de cualquier pretexto a su alcance con el sano propósito de reunirse para convivir. De entre todas estas personalidades recordamos gratamente, Al ilustre maestro Don Enrique Hernández Savalza, al político Félix Torres Haro, a mi tío, el artista del pincel Julio Casillas Larios, a los locutores y empresarios de la radio, Roberto y Julio Mondragón González, a Henrys Martínez, al también empresario zapatero Don Manuel Z Larios, a los periodistas Fausto Iriarte Luna, Albino Lemus y Brígido Ramírez Guillen, a los toreros Ramoncillo y El Macareno, al los Lic. Daniel Pantoja Partida y Daniel Guzmán y Guzmán, al director de orquesta y arreglista musical Goyo Aguirre y a muchos otros mas que desafortunadamente escapan de mi memoria. Apoyado por esta grandes personalidades, el trío Tevarqui siguió haciendo de las suyas en diversas presentaciones en las radios locales XEXT, XERK y así, fue prolongando su éxito hasta los años 70s, cuando sobrevino el desenlace fatal de Don Enrique Vargas Hernández, dejando una profunda huella en el trío y en el ambiente artístico local, después continuaron como dueto mi padre y Miguel Thomé, hasta el fallecimiento de mi papá Alberto Casillas Larios en el año 94, enlutando nuevamente el ambiente artístico, la bohemia y el periodismo, quedando solo a partir de ese entonces Don Miguel Thomé como fiel intérprete de la música romántica hasta nuestros días.
Nunca podre olvidar, que cuando estuve presente en alguna de esas fiestas en donde actuaba el trío, Tevarqui, curiosamente siempre iniciaban sus presentaciones interpretando estas canciones en este mismo orden de aparición: Amor Mío El Reloj, Tu me acostumbraste, Toda una vida, Tepic, Venga Cantinflas y San Luis Blues. Después de estas melodías, ya podían venir todo un ramillete de canciones románticas solicitadas por los ahí presentes, pero esos temas musicales de que hablo y en ese orden, eran básicos e imprescindibles en cada actuación, quizá porque fueron las que les había dado el éxito en la XEW, ¿o alguna simple una cábala?, que se yo. Pero de lo que si estoy bien seguro, es que estando presente el Trió Tevarqui en algún evento social, sabíamos que iba a ver bohemia, que no faltarían las grandes canciones románticas, y que circularían los más suculentos platillos acompañados de varias botellas del espumoso elixir de la vida.
Muy bien queridos lectores, muchas gracias por acompañarme en este viaje, súbanse por favor de nuevo, al globo EL BICENTENARIO ya vamos de regreso al presente, porque nuestro director el Lic. Antonio Lora, me llama, para enviarme al pasado nuevamente para realizar un reportaje mas, de los grandes interpretes del Tepic de antaño, ¡Váaaamonos!