Ciudad de México. El próximo año, el gasto público que el gobierno planea destinar al sector salud equivaldrá a casi el 3 por ciento del producto interno bruto (PIB), monto que se encuentra por debajo de las recomendaciones internacionales (del 6 por ciento) para que todas las personas y comunidades reciban los servicios que necesitan sin pasar dificultades financieras, planteó el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
En un análisis, el Centro precisó que el siguiente año, la partida presupuestal para dicho sector ascenderá a un billón 136 mil 530, monto 10.6 por ciento superior respecto a lo otorgado el año pasado.
La cifra resulta el equivalente al 2.9 por ciento del PIB, un nivel que todavía se encuentra por debajo de la recomendación internacional de destinar el 6 por ciento para avanzar hacia la Cobertura Universal en Salud.
La Cobertura Universal de Salud (CUS), es una meta global impulsada por la Organización Mundial de la Salud que busca garantizar que todas las personas y comunidades accedan a los servicios de salud esenciales que necesitan con una calidad óptima y sin sufrir dificultades financieras por tener que pagar de su propio bolsillo.
Según el CIEP, para avanzar hacia la CUS, México requiere una estrategia de financiamiento de mediano plazo que reduzca las diferencias entre subsistemas y vincule el crecimiento del gasto con resultados observables.
Además de incrementar los recursos, abundó, es necesario fortalecer su planeación, ejercicio y seguimiento para asegurar que se traduzcan en mayor disponibilidad de servicios, medicamentos y protección financiera para toda la población.
Situación actual
De acuerdo con el documento, uno de los retos a los que el país se enfrenta en este momento es que el 78 por ciento de la partida que irá al sector salud se concentra en la población con seguridad social, principalmente de los afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste).
Esta distribución, expresó, amplía las brechas entre subsistemas de salud, pues el siguiente año, el gasto por persona aumentaría 17.9 por ciento en el Issste y 10.8 por ciento en el IMSS, para alcanzar 13 mil 857 y 11 mil 519 pesos, respectivamente.
En tanto, el gasto por persona para los trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex), reduciría 3.2 por ciento para ubicarse en 29 mil 712 pesos, mientras que en el sistema IMSS-Bienestar aumentaría 6.3 por ciento para llegar a 5 mil 523 pesos.
Así, el gasto público de una persona afiliada al IMSS sería 2.1 veces el de una persona que acude a IMSS-Bienestar. Esta brecha plantea un reto para el Sistema Universal de Salud, que prevé coordinar los servicios del IMSS, el ISSSTE, IMSS-Bienestar y Pemex a partir del siguiente año, refirió el CIEP.
Señaló que la desigualdad presupuestaria también se refleja en los hogares, pues en 2024, el gasto de bolsillo fue de 7 mil 140 pesos por persona, a precios de 2027, monto 29.3 por ciento mayor que el gasto público per cápita de IMSS-Bienestar.
Esto refleja la carga que los hogares todavía asumen directamente para financiar su atención médica.