*Delincuentes habrían utilizado un brincolín instalado en la plaza principal para llegar al techo del establecimiento y sustraer varios miles de pesos.

José María Castañeda .-

La delincuencia continúa generando preocupación entre los habitantes, ante los constantes robos de motocicletas, viviendas y asaltos a transeúntes, situación que ha provocado críticas hacia las autoridades responsables de garantizar la seguridad pública.

Sin embargo, uno de los hechos que más comentarios ha despertado entre la ciudadanía es el robo cometido en la tienda Milano, ubicada a escasos metros de la Presidencia Municipal, en plena zona de la plaza principal.

De acuerdo con la información recabada, los presuntos delincuentes habrían aprovechado uno de los brincolines instalados cerca del establecimiento para trepar hasta el techo del negocio, donde realizaron un boquete que les permitió introducirse al interior.

Una vez dentro, los amantes de lo ajeno lograron apoderarse del dinero correspondiente a las ventas de dos días. Aunque hasta el momento no se ha precisado la cantidad sustraída, se habla de varios miles de pesos.

Lo que más indignación ha causado entre los ciudadanos es que el robo se haya cometido prácticamente frente a las instalaciones de la Presidencia Municipal, donde se supone que existe vigilancia para proteger tanto a los comerciantes como a las familias que diariamente acuden a la plaza.

Ante esta situación, habitantes han cuestionado la efectividad de los recorridos de vigilancia y la presencia policial en el primer cuadro de la ciudad, señalando que resulta preocupante que los delincuentes puedan actuar con semejante facilidad en una zona tan céntrica.

Asimismo, algunos ciudadanos solicitaron a las autoridades municipales retirar los brincolines instalados en la plaza de armas, argumentando que, además de afectar la imagen de este espacio público, ahora presuntamente fueron utilizados como apoyo para cometer un robo.

El caso ha generado nuevas críticas hacia las corporaciones encargadas de la seguridad, pues los comerciantes consideran indispensable contar con mayor vigilancia, especialmente durante las noches y madrugadas, cuando los establecimientos permanecen cerrados.

Mientras tanto, entre la población persiste una pregunta que las autoridades deberán responder: si los delincuentes pueden cometer un robo a unos cuantos metros de la Presidencia Municipal, ¿qué seguridad pueden esperar los comerciantes y las familias de las colonias más alejadas?

Por lo pronto, los ciudadanos esperan que este hecho sea investigado y que se refuercen las medidas de seguridad para evitar que situaciones similares continúen presentándose.

¡Sea por Dios!