Al menos la mitad de los casos de infertilidad de una pareja se deben a diversos problemas que afecta su salud reproductiva, tales como alcoholismo, tabaquismo, drogadicción, infecciones sexuales, diabetes, defectos testiculares, anomalías congénitas, desequilibrios endocrinos, exposición a sustancias químicas y al calor, destacó María del Socorro Moya García, coordinadora de planificación familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Nayarit.

La infertilidad se refiere a la incapacidad de la pareja o de la mujer para llevar a término la gestación con un producto vivo, después de dos años de práctica regular del coito sin el uso de métodos anticonceptivos, en cambio lo a esterilidad o la incapacidad, ya sea del hombre o de la mujer, que estando en edad fértil, no logran un embarazo por medios naturales, después de un periodo mínimo de 12 meses de exposición regular al coito sin uso de métodos anticonceptivos.

Por lo general cuando se habla de dificultades para concebir, se piensa que se trata de un problema en la mujer y no en la posibilidad de que el hombre pueda ser parte de la deficiencia, como en los casos de la adicción al alcohol, el tabaco y las drogas, que afectan la capacidad de erección, y en algunas personas disminuye el apetito sexual.

En cuanto a la exposición a las sustancias química que se adhieren al organismo por inhalación, el contacto con la piel o el cuero cabelludo, o mediante ingestión por un inadecuado lavado de manos antes de comer, beber o fumar se acumulan en el epidídimo (conducto por el que pasa el semen) y lesiona, o incluso puede matar al esperma.

Los productos químicos a los que se expone el hombre cotidianamente se acumulan en el epidímo (conducto por el que pasa el semen) caso que lesiona o puede matar al esperma, influyendo en el funcionamiento sexual. Dichas sustancias o la redacción son causas de corte o alteraciones en el material genético (ácido desoxirribonucleico, ADN), que son los cromosomas que determinan al aspecto físico y funcional del organismo. Si el ADN del esperma está dañado, es posible que no pueda fecundar el óvulo; y si lo logra, puede afectar el desarrollo del feto.

El 50 por ciento del material genético necesario para la reproducción está a cargo del hombre (integrado por 23 cromosomas masculinos y 23 femeninos). Los testículos producen la testosterona, hormona que determina los caracteres sexuales, como son la voz, el bello y la barba. Y producen esperma que cuando eyacula, las células maduras, que producen y almacenan los hombres en las vesículas seminales, baja por el conducto interno del pene atravesando la glándula de la próstata.

En términos cuantitativos, entre 200 y 500 millones de espermatozoides son depositados en la vagina cada vez que hay una eyaculación; y de todos ellos sólo unos pocos, a través del cuello del útero y las trompas de Falopio, llegarán hasta donde se encuentra el óvulo y lo fecundará. Entonces bajará hasta el útero y se pegará a una de las paredes donde iniciará su crecimiento, si no hay ningún huevo, el esperma únicamente puede vivir dentro del útero máximo dos días.

Finalmente, la especialista recomendó que cuando la pareja planee un embarazo acuda al médico con la finalidad de que se les realice una evaluación; pero sobre todo cuidar el aspecto preventivo: evitar el uso de alcohol y drogas, prevenir infecciones del tracto genital -hombres y mujeres-, éstas últimas son las causas que más se asocian con la infertilidad o esterilidad.