Por Brígido Ramírez Guillén
Decano del periodismo en Nayarit
A un año dieciséis días de tener nuevo Gobernador del Estado se siente un ambiente de tranquilidad en el campo y en las zonas urbanas, sin que las precampañas de los aspirantes a candidatos a Jefe del Ejecutivo logren interrumpir el orden de los ciudadanos que con sus simpatías se inclinan a favor de priístas, panistas o perredistas, prometedores de cambiar la situación económica, política, social, educativa y cultural de los nayaritas. Son los seguidores muy cercanos de los que anuncian transformar la entidad, los que tratan de presentar un ambiente de intranquilidad entre la sociedad con los cambios de camisa política de su abanderado, al no ser nominado por su partido como el bueno para encabezar la candidatura al Gobierno del Estado. En todo esto se quiere involucrar a la gente de un posible fracaso en la carrera política del aspirante, olvidando que son los partidos políticos los que designan a sus candidatos a los puestos de elección y no los simpatizantes que los rodean. Es cierto que los votos los dan las distintas corrientes políticas del pueblo, depositados en las urnas para dar el triunfo a los que se hicieron merecedores de la confianza de los sufragantes. Aquí no hay más aspirantes a la gubernatura que los surgidos del Partido Revolucionario Institucional y del PRD, como son: Senadores Raúl Mejía González y Gerardo Montenegro Ibarra; diputados federales J. Guadalupe Acosta Naranjo y Martha Elena García. El PAN espera la integración de una alianza con el Partido de la Revolución Democrática para sumarse al candidato de este organismo político. Habíamos omitido el nombre del alcalde de Tepic, Roberto Sandoval, como aspirante al gobierno de Nayarit por el Revolucionario Institucional, dado que vemos en él a un político con un nuevo criterio para llegar a su objetivo, como es el pretender que su partido lo nomine, pues asegura contar con el apoyo y fuerte respaldo de la gente por lo que ha hecho al frente del Ayuntamiento, tanto en obras materiales como de servicio social. Sin embargo insistimos que los más fuertes son los Senadores Raúl como Gerardo, por su amplia trayectoria política y administrativa. Recordemos que Roberto Sandoval el primer cargo a que llegó, fue el de encargado del Rastro Municipal, en los dos últimos meses de la administración de María Eugenia Jiménez, alcaldesa de la capital nayarita, de extracción del Partido de la Revolución Democrática. Recuerdo que andaban mal los ingresos del Rastro, que fue necesario nombrar a Roberto Sandoval para que hubiera mejores cuentas a favor del Ayuntamiento. Vamos a mirar un poco de lo pasado en nuestro estado hace muchos años. En la historia política de Nayarit se da cuenta de hechos violentos entre los grupos políticos por alcanzar la gubernatura, de ahí que con frecuencia aparezcan mandatarios de la entidad ya internos o ya provisionales como es el caso del licenciado Gustavo R. Cristo, que cubre un interinato del 20 al 31 de diciembre de 1929. El primer Gobernador Constitucional de Estado lo fue José Santos Godinez, del primero de enero de 1918 al 18 de marzo de 1919 y del 12 de junio de 1920 al 26 de septiembre 1921, y el segundo, Pascual Villanueva Paredes, cubrió su mandato del primero de enero de 1922 al 31 de enero de 1925. El tercer Gobernador Constitucional, José de la Peña Ledón, cubrió su función de enero de 1926 al 5 de febrero de 1927 y el cuarto, Luis Castillo Ledón desempeña su trabajo de enero de 1930 al 3 de agosto de 1931, tiempo en que ya se había constituido en México el Partido Nacional Revolucionario. De cuando fue Castellón Ledón, Gobernador Constitucional todavía hubo cinco interinos, hasta llegar Francisco Parra Ortiz, como quinto Gobernador Constitucional del primero de enero de 1934 al 31 de diciembre de 1937. Hasta la próxima. *Decano del periodismo en Nayarit.