Tepic.- En la celebración del Bicentenario del inicio de la Independencia de México, el Gobernador Ney González Sánchez, en nombre de los nayaritas del siglo XXI, refrendó nuestra férrea voluntad de pertenencia a México, como una República representativa, democrática y federal.

Mediante Bando Solemne, que fue suscrito por los titulares de los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial en el estado, el mandatario refrendó también nuestra indeclinable fe en la república y sus designios democráticos, cuyas fronteras no se agotan en los terrenos eleccionarios, sino que trasciende a los espacios de la vida cotidiana.

Asimismo, nuestra vocación constitucionalista, porque nacidos de la Carta Magna de 1917 —dijo—, encontramos que el respeto al Derecho es garantía, como lo asegura la sentencia juarista, del anhelo permanente de paz y concordia.

Nuestra voluntad para dejar a un lado aquello que nos divide, acecha y pone en riesgo nuestra determinación de ser libres y continuar construyendo la paz y bienestar social, así como nuestra determinación de seguir dando la batalla al límite de nuestras fuerzas y capacidades, contra todo aquello que amenace la seguridad de nuestras familias, de nuestras comunidades, de nuestros pueblos y ciudades. No debe ser la angustia ni el miedo colectivo, una nueva forma de poner en riesgo nuestra libertad soberana, indicó.

Ney González refrendó, también acompañado de su esposa, señora Charo Mejía, y de su hijo Ney Manuel, nuestra decisión para revertir el proceso de destrucción que por años hemos hecho al planeta, reconociendo que no hemos sido consecuentes con la naturaleza y hoy nos pasa la cuenta de nuestros descuidos; pero no serán suficientes sus reproches como para cortar los puentes de entendimiento y comunicación solidaria que nuestra vocación democrática nos exige.

Nuestra visión de un nuevo Nayarit que nos trascienda y llegue a nuestros hijos y a los hijos de ellos, con sus frutos generosos distribuidos en justicia, y nuestra resolución de un Nayarit mejor integrado, intercomunicado material y espiritualmente, en donde los provechos de la modernidad sean patrimonio efectivo de todos, añadió el gobernante.

Nuestra voluntad de seguir construyendo un Nayarit que, con respeto a sus pluralidades étnicas, culturales y sociales, sea espacio a salvo de toda forma de discriminación y rechazo —siguió diciendo el jefe del Ejecutivo estatal—; nuestro empeño tenaz y sin concesiones para continuar edificando un Nayarit y con él una patria, desde el cual se atisbe el futuro que anhelaron los hombres y mujeres que con espíritu indomable iniciaron la construcción nacional.

Este Bando Solemne fue dado a conocer a los habitantes de Nayarit, en diversos espacios de la nueva Avenida México Bicentenario: frente a la Catedral de Tepic y la sede del H. Congreso del Estado, así como en la Plaza Bicentenario, de cara a Palacio de Gobierno, pronunciamiento también leído por Jorge Armando Gómez Arias, Presidente del Tribunal Superior de Justicia, y por Manuel Narváez Robles, Presidente de la Comisión de Gobierno Legislativo del H. Congreso del estado, en su respectivo momento.

Para conocer su contenido, se congregaron representantes de los sectores público, social y privado, así como miles de nayaritas, quienes de esta forma se unieron a la celebración de los doscientos años del inicio de Independencia nacional; en otra parte del importante documento, el Gobernador Ney González sostuvo que, repasar los pasajes de aquella gesta, comprobamos orgullosos la resuelta contribución que a ella hicieron los hombres y mujeres de estas tierras del indómito Nayar.

Los liderazgos de Hidalgo, Allende, Morelos y de tantos y tantas personalidades que, comprometidas en la lucha libertaria, encontraron respaldo y fuerza inspiradora, en el Cura José María Mercado y en cientos y en miles de patriotas de estas diversas regiones nuestras, que levantadas en armas se sumaron resueltas contra el imperio tres veces centenario, añadió.

Los acantilados de San Blas fueron testigos de la inmolación, acto de valor y supremo desprendimiento de este soldado de la Independencia, que sin vacilaciones entregó la vida por la causa de la naciente patria, dijo.