Por: Olegario Zamudio Quezada
Para algunos personajes de la vida política de nuestra Ciudad, somos vistos como un puñado de votos, algo así, como unos sesenta mil, desde nuestra perspectiva, nosotros esos sesenta mil vemos a los políticos como seres vacios, abandonados espiritualmente que buscan protagonizar, solo por darle sentido a su existencia, que su afán social no lleva una ínsula de conocimiento por la verdad, la fraternidad y la solidaridad social.
Dice el poeta que solamente hay tres clases de mentiras, clasificadas en: Las mentiras, las pinches mentiras y las encuestas, así es que yo no saldré con el San Benito que hice una encuesta política, diré que para Tepic solamente hay tres hombres entre los priyistas que se han asomado en sus intenciones políticas y sociales, ellos son Pablo Montoya, Julio Mondragón y el Doctor Sandoval Pazos.
Creo que la ciudadanía tepiqueña, del PRIISMO de estos tres personajes deberá escoger el perfil de quien como candidato, llevara de la mano rumbo al progreso, al desarrollo y sobre todo, hará posible también la seguridad para las familias que residen en la capital de Nervo y Escutia.
No se trata de ganar por ganar o cambiar de Presidente Municipal porque así lo marque la constitución, esos sesenta mil no son simples votos, son sesenta mil complejos seres humanos, que requieren de servicios, atención medica, recreación, cultura, vivienda y sociabilizar con otros iguales en un ambiente de sana convivencia.
Tepic necesita por igual hoy, un individuo franco, que mire de frente, que sonría con franqueza, que inspire confianza, que tenga certeza de lo que es la planificación de un municipio, aun más que tenga ese Don de gente, que permite generar amistad y certidumbre.
Pos veremos de aquí pal real al Pablo Montoya, Al Julito Mondragón y al Doctor Sandoval Pazos, pero sobre todo veremos cómo estos tres personajes son capases de lograr la unidad de los priistas, en torno a un proyecto de desarrollo social, también de matiz político electoral.
Entrevisté a Pablo Montoya en días pasados y me exponía, que él está listo y preparado para esta encomienda en Tepic, siente confianza y sonríe apaciblemente al decirlo, refiere que tiene contacto y trabajo de muchos años, que tiene aceptación social y que no le tiembla el pulso para el trabajo.
Julio Mondragón en una banca de jardín de iglesia, me decía estar satisfecho de haberle cumplido a la ciudadanía que lo eligió, incluso trabajar más allá en sus funciones legislativas en los afanes de la ciudadanía en general, me contaba que ha recorrido el municipio en su labor de gestoría y siente en la ciudadanía calidez y confianza a su propuesta de trabajo permanente.
Por su parte el Doctor Sandoval Pazos quien anda en el ISSSTE de arriba para abajo, siempre trabajando por la salud de sus semejantes, se defiende y señala, que el está como jeringa de hospital, para la hora que su partido lo llame, que el confía en que la gente sabrá elegir al más adecuado, la gente no se equivoca y creo estar en la sintonía de los tepícenses, dijo el apurado chavalo de bata blanca.
Veremos pues de que cuero salen más correas, a ver si luego no resulta que alguien más se suma en esta intención de unidad priista, claro está eso no será bajo premisa de alguna encuesta de taberna o bajo los augurios de ser empleado de quien las paga, en fin, ya lo dijo el poeta, editorialista, intelectual y economista Ernesto Acero Carrasco, solo hay tres clases de mentiras; las mentiras, las pinches mentiras y las encuestas.