Los estados del occidente del país tuvieron retroceso en competitividad, ya que sólo Michoacán pudo ascender un punto, en cambio Jalisco, Colima y Nayarit tuvieron descenso en esta materia según el -Índice de Competitividad Estatal 2010- elaborado por el Instituto Mexicano de la Competitividad, IMCO, así lo dio a conocer Eduardo Ruelas Gutiérrez, presidente de la Federación Occidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, COPARMEX.
Interrogado sobre los factores que propiciaron la pérdida de competitividad en las entidades del occidente del país, el dirigente señaló las causas fueran diversas. Jalisco bajó tres puntos, del lugar 11 al 14, por ocupar el último lugar en inversión extranjera directa como proporción de su PIB, su poca oferta en transporte público y por ser el tercer estado en menor proporción de inversión en relación a su gasto público. En cambio, Nayarit descendió siete puntos, del lugar 16 al 23, por ser el segundo estado con menor crecimiento económico, debido entre otros factores a la reducción de la inversión extranjera en más del ochenta por ciento, su poca recaudación de impuestos estatales en relación con su gasto, donde ocupó el penúltimo lugar, su rezago en infraestructura y la percepción de mayor inseguridad entre la población. Por su parte Colima descendió del 13 al 15, por ser el estado con mayor deuda en proporción a lo que recibe de participaciones federales y por ser el último en facilidades para abrir una empresa, a diferencia de Nayarit que en este aspecto ocupó el primer lugar. Y agregó, Michoacán fue la única entidad de estas cuatro, que no retrocedió y que tuvo un ligero avance, ya que pasó del lugar 26 que tenía en 2006 al 25 en 2008, por lograr el crecimiento económico más estable y ser el tercero en apertura de empresas, pero dijo que también tuvo factores negativos como ser el último en calidad educativa y cuarto en mayor gasto en nómina.
Cuestionado sobre las consecuencias que tiene para las entidades del país descender en competitividad, Eduardo Ruelas señaló que al ser la competitividad la capacidad de mantener ventajas comparativas con otros, evidentemente les afecta en su crecimiento, porque el inversionista va a los estados que ofrecen mayor certeza y facilidades de que su inversión sea más rentable y segura. Es una cuestión de dar, para poder recibir pero, para poder dar hay que tener las condiciones para hacerlo en los aspectos político, de gobierno, económico y social, y esto es precisamente en lo que deben trabajar estas entidades.
El líder empresarial señaló que la competividad fue analizada por el IMCO y que tomo en cuenta estos cuatro aspectos, por lo tanto la responsabilidad de su descenso en estas entidades es de todos los sectores, tanto los poderes ejecutivos, legislativos y judicial de los estados, de los gobiernos municipales, así como de los empresarios, sindicatos, trabajadores y de la sociedad en general, y a todos corresponde recuperarla, y concluyó no se podrá avanzar mientras se le deje la responsabilidad a una de las partes o cuando alguna de ellas no haga o deje de hacer lo que le corresponde.