Tepic.-El Secretario General de Gobierno, Roberto Mejía Pérez, declaró que las torrenciales lluvias e inundaciones que han afectado al estado, han provocado una terrible devastación, con daños que podrían superar los 2 mil millones de pesos, cifra que podría ser mayor, una vez que concluyan las evaluaciones.
Ocupamos mucho dinero; yo creo que fácil, para todos los municipios, unos 2 mil millones de pesos, si no es que me quede corto; pero sí, el balance final lo tienen la Secretarías de Obras Públicas, de Desarrollo Rural, la Comisión Estatal del Agua, los presidentes municipales y, los directivos de comunidades y poblaciones afectadas, ya que sus empedrados están destrozados, como los pavimentos, incluso en la capital del estado, aseveró.
Estamos viviendo una situación difícil en nuestro estado; sabemos que muchos estados de la República también presentan daños severos, pero aquí en Nayarit no escapamos a estas lluvias que se han presentado en toda la República; como nunca en la historia de muchos estados de la República, han ocurrido perjuicios graves, como lo hemos visto y oído a través de la radio y de la televisión, de la Internet y de los medios impresos.
Desde Tecuala hasta Bahía de Banderas, y la zona de Amatlán de Cañas; todo el estado ha sufrido daños intensos con estas lluvias que nos han pegado bastante fuerte, que nos ha ocasionado caída de puentes en varias poblaciones, perjuicios en las redes de agua potable y drenaje, en los caminos saca-cosechas, carreteras destrozadas y, afortunadamente, no hemos tenido pérdida de vidas humanas; eso ya es ganancia, pero los daños son multimillonarios, informó.
Señaló que el Gobernador Ney González encabeza las labores de reconstrucción; los daños son bastante severos y ahora traemos problemas con lo que viene después: las epidemias de conjuntivitis, dengue, de la piel, de vías respiratorias, etcétera.
Ante esta realidad, comentó que ahora lo importante es buscar los recursos para ir solventando dicha problemática en todos los municipios del estado; los recursos van a ser multimillonarios, se va a ocupar mucho dinero; no hemos tenido todavía respuesta de parte del FONDEN; nos están apoyando nuestros diputados federales para ver con cuánto podemos contar, pero hay que buscar el recurso de donde sea, porque no podemos dejar las poblaciones abandonadas.
Agregó que hay que reparar lo que está dañado; hacer medidas preventivas, aparte de las correctivas, para que no nos vuelva a suceder lo que pasó en estos sitios del estado, donde nunca habíamos tenido deslaves, o salida de ríos que nos arrastraron viviendas, como en El Pilón, municipio de Amatlán de Cañas por ejemplo; arroyos que aumentaron su caudal en forma importantísima.
El Secretario General de Gobierno abundó, que en algunas poblaciones, al hacer nuestro recorrido, nos decía la gente: ‘hace más de 50 años este arroyo nunca había crecido, y ahora hasta nos tiró puentes, nos llevó viviendas, nos llevó animales, nos dañó cultivos´; y creo que hay que apoyar a toda esta gente que salió afectada en sus cosechas, en su ganado, en sus caminos para sacar las cosechas, árboles frutales destruidos.
No ha pasado lo peor, comentó, porque todavía queda el mes de octubre que es mes de lluvias y de ciclones también; estamos en una zona de riesgo, desgraciadamente; Nayarit está en un área donde con frecuencia suceden: huracanes, lluvias intensas, desbordamiento; contamos con ríos muy importantes: cuatro ríos grandes que afortunadamente han mantenido su caudal sin causar mayores daños a la población, excepto a redes de agua potable, como en Acaponeta, por ejemplo; aquí arrasó con toda la tubería de agua potable y el pueblo sigue sufriendo la escasez de este preciado líquido con la calidad que tenía anteriormente, y hay que entrarle a reparar las redes.
Roberto Mejía explicó que, en Tuxpan, están tapados todos los drenajes del pueblo, por el arrastre de tierra, de arena; y los poblados de la zona baja de Tuxpan, como Tecomate y Unión de Corrientes, siguen inundados todavía; hay lugares donde no hay paso todavía a través de las carreteras, como en El Vado de San Pedro y en El Filo, en Tecuala.