A dos años de prisión fue condenada una mujer que sustrajo alhajas de un domicilio donde era empleada doméstica, en el fraccionamiento Jacarandas, y cuyo caso ha llamado poderosamente la atención.

El Juzgado Cuarto Penal también impuso a María Elena López Casillas una multa equivalente a 10 días de salario mínimo, dentro del número de expediente 204/2010.

De acuerdo con defensor de oficio, José Eusebio Reynosa Velasco, se logró agilizar el juicio puesto que López Casillas desde un principio aceptó el robo.

La sentencia permitiría a María Elena acogerse al beneficio de la conmutación, es decir, pagar una suma de dinero para obtener la libertad puesto que la condena es menor a cinco años, sin embargo continúa en prisión.

En mayo pasado se informó aquí la situación de esta mujer, madre de tres niños, a quien de manera –por lo menos sospechosa- la Procuraduría General de Justicia (PGJ) consignó dos veces por el robo de alhajas en un mismo domicilio.

De acuerdo con el abogado Reynosa Velasco, la segunda acusación impide la liberación de la detenida, ya que sigue en curso el expediente 209/2010 en el Juzgado Segundo Penal.

El defensor público recordó que hace meses familiares de María Elena estaban de acuerdo en pagar el monto de alhajas sustraído que, según un peritaje, era de menos de 15 mil pesos, sin embargo la ofendida exigió alrededor de 50 mil, dinero que no tenían.

José Eusebio Reynosa apunta que puede darse el caso de que María Elena recupere la libertad por conmutación, de tal forma que no estaría obligada a pagar suma alguna a la denunciante.

En este caso ha llamado la atención el hecho de que la PGJ consignó en dos ocasiones el hurto, cometido en el mismo domicilio, considerándolo además como calificado y no un robo por servidumbre, que sí tiene derecho a fianza.