La tarde del sábado nueve, un hombre joven fue encontrado inconsciente, amputadas las dos piernas, en las vías del tren a la altura de la colonia Juventud, cerca de la avenida Principal que comunica al bulevar Colosio con la calle Independencia.
Inicialmente se creyó que podría ser un indocumentado de algún país de Centroamérica, pero no es así. Se trata de Sergio León Betancourt, de 33 años, nacido en Ostotipaquillo, Jalisco, pero avecindado en Tepic desde que tenía 12 años.
Mi papá y mi mamá ya murieron. Tengo un hermano que se llama Jesús pero hace mucho que no lo veo. Ya está casado. No tengo a nadie, no sé a dónde voy a ir, qué voy hacer, ojalá el gobernador Ney me ayude y me mande a un albergue, señala el mismo Sergio León en una sala de recuperación del Hospital General.
Respecto al accidente, niega que haya caído del tren o intentado subir a un vagón, o que hubiera estado ebrio.
Iba a cobrar una feria por ahí cerca. Trabajaba en la obra, como colador de casas, y me senté un rato en una vía, de esas que están a la orilla y que casi no se usan. Yo estaba solo y no oí nada, alguna máquina, nada, pero creo que eran dos vagones los que se movieron y cuando menos pensé ya estaban sobre mí. Las ruedas del tren como que me jalaban, pero pude zafarme. Luego me arrastré unos cuatro metros. Después ya no recuerdo nada, hasta que desperté aquí.
Además de la pérdida de las extremidades, Sergio León tuvo lesiones en el brazo derecho, con el cual, precisa, se ayudó para alejarse de las vías.
Ahorita me pegan duro los recuerdos de lo que ha sido mi vida. Mi papá Leobardo León murió hace tiempo y mi mamá María Guadalupe Betancourt hace unos dos años. Soy solo, nadie ha venido a verme, mi hermano Jesús yo creo que no sabe lo que me pasó. No tengo casa. Dormía afuera de Soriana o de Wal-mart o donde me dejaban. Vivía en la calle.
El trabajo duro colando casas deja constancia en los brazos gruesos del paciente, que usa el pelo corto.
Su futuro le espanta:
Qué voy a hacer cuando me den de alta los doctores, en qué voy a trabajar si ya no tengo piernas. Dónde voy a vivir. ¡Ojalá alguien me ayude!