Por: Óscar Verdín Camacho.-Ya ando ochenteando, dice el señor Sixto Martínez Lomelí sin perder detalle en el asado de elotes, trabajo que realiza todas las tardes en la esquina de las calles Quililla y Samaria, en el INFOVANIT Los Fresnos.
Nativo de Zapotlanejo, Jalisco, Sixto Martínez vivió muchos años en el municipio de Tecuala, trabajando en el cuidado de ganado, y más tarde arribó a la colonia Provincia, colindante con el citado INFONAVIT.
Desde hace 26 años asa elotes para vender, lo mismo con la hoja como zorrasca, que sin ella, para el gusto de cada cliente. En un triciclo tiene adaptado el negocio. Ahí ha soportado tormentas inesperadas que no le dieron tiempo de irse a su casa.
Explica que hasta hace unos años tenía que madrugar al mercado de Abastos para comprar el elote, pero de un tiempo para acá se lo llevan a su casa. Así me ahorro los taxis.
Cada que responde alguna pregunta, y casi siempre que habla, don Sixto termina la frase con un jaja, con una sonrisa.
¿No le va poner limoncito?, ¿chilito?, ¿salecita?, ¿o así, naturalito?, ah, bueno, jaja, son una repetición de palabras todas las tardes en la citada esquina.
Cuando un cliente le pregunta el precio del elote, don Sixto señala un nueve pesos, como esperando la aprobación del comprador.
Con cuatro hijos, es rara la tarde que no se encuentran elotes asados en Quililla y Samaria, entre las 5:30 y nueve de la noche.
Basta probarlos una vez para volver a ese lugar.