Por: Óscar Verdín Camacho.- Al mismo tiempo que aumenta de manera impresionante la criminalidad, especialmente en Tepic y sus alrededores, cientos de policías estatales, tanto de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) como de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE) están dando seguridad no precisamente a la población en general, sino cumpliendo tareas de escoltas. Y cada vez hay más.
La ciudadanía está desprotegida, es la verdad. Hay muy poca circulación de policías estatales en las calles porque muchas de las patrullas las traen los escoltas, coinciden en afirmar varios agentes, cuya identidad se mantiene en el anonimato.
La lista de funcionarios que cuentan con escoltas van desde el gobernador Ney González, altos funcionarios de la PGJ y SSPE, hasta ex mandos de ambas dependencias, incluso directivos de medios de comunicación, algunos legisladores, o bien policías que han recibido amenazas o han sido blanco de atentados.
Uno de los agentes cuestionados reclamó que se está abusando del uso de policías que fungen como escoltas, puesto que también se les asigna la vigilancia de familias y propiedades, principalmente casas y negocios.
Quizás el ejemplo más evidente es la casa del gobernador en la colonia Mololoa, donde las 24 horas es vigilada en su exterior por entre 10 y 12 policías preventivos.
Ahora el patrullaje de la Policía Estatal Preventiva es en grupos de dos o tres carros, pero son muy pocos, muchas patrullas son usadas en los trabajos de escoltas.
Fue citado que a ello hay que añadir la insistencia por mantener un importante número de elementos en los llamados filtros de acceso a Tepic, los que, según los propios agentes consultados, no tienen razón de ser. Los policías ya no hacen nada en los filtros y el desmadre está dentro de Tepic. Además, la verdad siempre se supo cuando había órdenes superiores para dejar pasar tales vehículos, sin revisarlos.
Por si lo anterior fuera poco, fue citada la escasa coordinación en que trabajan la Agencia Estatal de Investigación (AEI), dependiente de la PGJ, y la Policía Estatal Preventiva (PEP), de la SSPE, e incluso dentro de una misma corporación.
Pareciera que se tratara de distintas policías dentro de una misma.
Además, al interior de la PEP se creó una policía empresarial que puede dar seguridad a dependencias o compañías que lo contraten, mediante el correspondiente pago. Aunque, eso sí, los policías empresariales tienen menos ingresos que los demás agentes. Así se realiza un negocio redondopara el gobierno, que cobra por el servicio y paga menos a esos agentes.
TERROR TOTAL
Con el panorama planteado por distintos policías, no resulta extraño entonces situaciones como la ocurrida ayer, cuando un enfrentamiento entre grupos criminales se prolongó durante casi media hora en la zona del INFONAVIT El Mirador, que dejó al menos cinco heridos, inocentes; es decir, quedó de manifiesta la indefensión a la ciudadanía.
El tiroteo ocurrió a unos 700 metros de la casa del gobernador.
Por cierto, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) omitió referirse a la balacera en un informe diario que ofrece a los medios de comunicación.
En medio de todo ello, parece tener menor impacto lo que hasta hace no mucho tiempo hubiera sido terrible –porque en realidad lo es-: el hallazgo de dos cabezas humanas encontradas este mediodía en el puente vehicular ubicado a la altura de la salida de Tepic a Mazatlán, en un lugar conocido como Los Lobos.
Colocada cada cabeza dentro de una tina, estaban acompañadas de verduras, simulando que se trata de pozole. Además, los matones dejaron escritos narco mensajes.
Hace unos días, en ese puente fue colgado un hombre cortado en pedazos. Y cerca de ahí, por cierto, está uno de los citados filtros.
El terror, pues, es total.