En el acto cívico de los servidores judiciales correspondiente al mes de marzo, el magistrado Jorge Ramón Marmolejo Coronado, presidente de la Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), exhortó a los responsables de la impartición de justicia a seguir el ejemplo de Benito Juárez y a ser líderes cada uno en la función que nos fue encomendada. A respetar y hacer cumplir la ley, procurando siempre –agregó conceder y reconocer el derecho y la justicia a quien efectivamente le corresponda sin miramiento alguno y sin esperar a cambio un beneficio más allá del emolumento que la propia ley nos concede.

Durante la ceremonia encabezada por el doctor Pedro Antonio Enríquez Soto, presidente del TSJ y el Consejo de la Judicatura, el magistrado Marmolejo Coronado destacó que en el presente mes se conmemora un aniversario más del natalicio de Juárez, y hoy, a más de siglo y medio de su muerte, su pensamiento sigue vivo y ha sido guía para estudiosos del derecho, políticos, gobernantes y para el ciudadano común.

En otra parte de su mensaje, reiteró su invitación a las decenas de asistentes a que imitemos al Juárez líder y basemos nuestro actuar privado y público en los principios y valores personales e institucionales, y que nos consagremos a la impartición de justicia, buscando siempre brindar un servicio respetuoso, pronto, completo, puntual, imparcial gratuito y sin discriminación.

Tras los honores a la Bandera, realizados en la plazoleta del Palacio de Justicia con la participación de la escolta y la banda de guerra del 43º Batallón de Infantería, el magistrado presidente de la Sala Civil del TSJ hizo notar que este lunes se conmemoraba el Día del Juzgador Mexicano.

Tal conmemoración, precisó, fue instaurada en el mes de noviembre de 2008 por la Asamblea General de la Asociación Mexicana de Impartidores de Justicia, y exhortó a los presentes en el acto cívico a que asumamos el valor histórico que esta fecha contiene, en tanto representa conmemora la instauración en 1815 del Supremo Tribunal de Justicia para la América Mexicana en Ario de Rosales, Michoacán, órgano que constituye el antecedente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y que se revela doblemente importante, en tanto –añadió– es la base para materializar el principio de la división de poderes, proyectado en el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana del 22 de octubre de 1814 (Constitución de Apatzingán), requisito indispensable para la actualización de un auténtico Estado de derecho.

Finalmente, a propósito del Día Internacional de la Mujer que se celebra esta misma semana, expresó el reconocimiento institucional a las servidoras públicas que día a día resaltan con sus acciones el nombre del Poder Judicial del Estado de Nayarit.

Luego de indicar que un día es poco para reconocer la participación de las mujeres en la construcción de una familia, en la conquista del mercado de trabajo, en la lucha por su libertad de pensamiento y de elección, así como de ocupar un espacio a que tienen derecho, Marmolejo Coronado dijo en forma emocionada que es de hombres situarlas en el lugar que a pulso y con mucho esfuerzo en el devenir de los años se han ganado. Vaya para ellas nuestro respeto, admiración y reconocimiento hoy y siempre.

Cabe señalar que al mencionado acto cívico acudieron magistrados, jueces, secretarios de estudio y cuenta, secretarios de acuerdo, así como personal de órganos internos del Consejo de la Judicatura, entre otros servidores judiciales, así como estudiantes de una secundaria general de Tepic.