José Luis Doñán Morales suspendió ayer la huelga de hambre iniciada el jueves de la semana pasada frente a Palacio de Gobierno.
En el transcurso de la tarde, un familiar de Doñán Morales indicó que éste había sido trasladado al Hospital General para una revisión médica, y eran acompañados por un funcionario de la Secretaría General de Gobierno.
El lunes por la tarde, horas después de que el procurador General de Justicia Óscar Humberto Herrera López se entrevistó con él, lo mismo que el secretario de Seguridad Pública Fernardo Carvajal Cazola, y la subprocuradora Elia Quintana Bastos, Doñán Morales aceptó permitir el paso de vehículos por la avenida México y ocupó un espacio en la plaza de Los Constituyentes.
Todavía al mediodía de ayer habló con varios reporteros locales e insistió que no se le hacía justicia. Sin embargo, alrededor de las cinco de la tarde uno de sus familiares se comunicó con este reportero para apuntar que se encontraban en el Hospital General, donde era revisado puesto que la huelga de hambre ya había finalizado. No fueron reveladas las condiciones del acuerdo.
Doñán Morales reclamaba que en los últimos dos años ha sufrido igual número de robos, uno en la colonia Acayapan –donde tenía un taller de reparación de celulares- y otro en su casa del fraccionamiento Vistas de la Cantera, donde incluso peleó con uno de los delincuentes, a quien posteriormente reconoció mediante fotografías que le mostraron los policías investigadores, según ha dicho.
La huelga de hambre la inició porque sencillamente sus denuncias no avanzaban y uno de los policías le dijo que el ladrón no sería capturado porque pagaba una cuota.