Por Óscar Verdín Camacho


El martes 19 de abril, Carlos Alberto Talamantes Montes y un grupo de amigos de la carrera de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), acudieron a un bar para festejar que cumplía 20 años.

Justo una semana después, Carlos Alberto era acribillado a balazos junto a otros siete hombres, en una casa de la colonia El Palomar, en Tepic, por la salida a Mazatlán.

Enterados de su muerte un día después, cuando las autoridades divulgaron los nombres de los acribillados, los amigos de Carlos Alberto acudieron a su velorio y algunos más fueron a su sepultura en el ejido 5 de Mayo, de donde era nativo.

El deceso de Talamantes motivó una marcha de protesta de estudiantes universitarios, ayer a las dos de la tarde, que inició precisamente en el edificio de Ciencias Sociales y Humanidades, área a la que pertenece Ciencias Políticas.

Una entrañable amiga de Carlos Alberto señaló su molestia porque las autoridades generalmente tratan de vincular a todas las víctimas de ejecuciones con el narcotráfico, pero insistió que su amigo era ajeno a esas situaciones.

Él, al contrario, decía que había que cambiar todo esto, lo de la delincuencia. Era una buena persona y un buen estudiante.

La marcha continuó a la explanada, frente a la Rectoría. Ahí se dio un pase de lista, incluido el nombre de Carlos Alberto Talamantes Montes, y fue guardado un minuto de silencio.

También se colocó una corona de flores al pie del monumento a Amado Nervo. Una fotografía de Carlos Alberto, impresa en papel, fue adherida a la corona de rosas blancas. Amigos y amigas del muchacho encendieron veladoras y las dejaron al pie de la corona. Había lágrimas.

Varias muchachas llevaban puestas camisetas con leyendas de rechazo a la violencia.

A través de una bocina, se anunció que la muerte de Talamantes ya alcanzó a la comunidad universitaria y era momento de generar conciencia sobre el tema de inseguridad que priva en el estado.

Carlos Alberto cursaba el cuarto semestre de Ciencias Políticas.

México, te estás muriendo y yo agonizo contigo, en memoria: Carlos A., se leía en una manta con un NO + sangre.

Como se conoce, al anochecer del martes 26, un grupo de sujetos mató a ocho hombres que participaban en una reunión por un cumpleaños. Carlos Alberto habría acudido por invitación de un familiar del festejado.