Es increíble que en el PRI y en otros partidos existan las llamadas cuotas de poder, que no es otra cosa que una tajada del pastel, con destino a grupos u organizaciones, a verdaderas mafias que buscan el poder, no para servir, sino para enriquecerse y continuar disfrutando de privilegios y canonjías por encima de los intereses de la militancia, comentó Alejandro Galván al ser entrevistado ayer por la tarde al término de una reunión que sostuvo con varios líderes territoriales de la organización Mejor Nayarit A.C.
El Líder Estatal de los Empresarios Priístas con licencia, enérgico declaró:me pronuncio en contra de las famosas cuotas que más bien parecen los esquilmos y sobornos que cobran los mafiosos a los comerciantes o a las mujeres y hombres de bien.
si nuestro partido se transforma, debe cambiar modos y usos, viejas prácticas nefastas que nos apartan del electorado y que después se cobran en las urnas, el día de las elecciones.
De igual manera, Galván precisó: la magia del PRI se da cuando existe movilización voluntaria y consciente de sus masas, de sus estructuras reales, de carne y hueso.
El empresario priísta agregó: junto a las perjudiciales cuotas de poder debe desaparecer el corporativismo, que es otra farsa del voto dizque útil que a la hora del sufragio se atomiza y se dispersa, para quedar en nada. Los líderes de corporaciones no se controlan ni ellos, salvo sus honrosas excepciones, y pretenden hablar o decidir por sus agremiados.
Del mismo modo, señaló que el PRI debe dar curso a las expresiones libres, abiertas, diáfanas de sus militantes y simpatizantes: los dirigentes deben quitar los diques que obstaculizan el paso de quienes desean llegar a puestos de elección popular.
Indicó que el gobernante en turno en Nayarit ha puesto énfasis e interés en la democratización del estado al impulsar el referéndum, el plebiscito, la consulta popular, este es un punto bueno para el siendo objetivos: ahora se pueden elegir regidores por demarcaciones y ya no por planillas, y los jóvenes y las mujeres parece que pueden tener más chance.
Las cuotas de poder son una vergüenza que nos impide llegar a quienes somos ciudadanos surgidos de la sociedad civil y deseamos servir a los demás.
Por último, Alejandro Galván puntualizó: quienes presentan listas de aspirantes del montón, como algunas organizaciones sectoriales y gremiales, que exigen sus cuotas de poder, representan la verdadera antidemocracia y no la debemos tolerar. Nuestro partido tiene la última palabra. Los que estamos haciendo fila para entrar, desde hace años, vemos esa terrible realidad y nos asusta. Basta de cuotas de poder y corporativismo a ultranza, concluyó.