Por Óscar Verdín Camacho
Hace tres años, el señor Rigoberto Jiménez Gómez, de 60 años, fue ejecutado a balazos en un negocio de venta de vinos en el crucero de Peñas, municipio de Tuxpan.
Mejor conocido como El Peludo, Jiménez Gómez llegó a ser diputado local por el PRI durante el gobierno estatal de Rigoberto Ochoa.
El lugar donde fue ultimado, es el mismo donde hace unos 25 años murió uno de sus hijos, de igual nombre, también abatido a balazos, y el mismo sitio donde anteayer, aproximadamente a las cuatro de la tarde fue levantado Jorge Jiménez Avena, de 40 años de edad, también su hijo, por un comando de hombres armados que minutos después protagonizaría un enfrentamiento que dejó 29 muertos, por la carretera internacional a la altura del municipio de Ruiz.
Ayer a las siete de la tarde, el procurador General de Justicia Óscar Humberto Herrera López señaló que no está confirmado si entre los cadáveres se encuentra Jorge Jiménez, sin embargo extraoficialmente ha sido indicado que no.
En conferencia de prensa junto al titular de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, Rodolfo Ocampo Pérez, Herrera López señaló que el enfrentamiento fue entre integrantes del cártel de Sinaloa y de Los Zetas.
Indicó que cuatro de los cuerpos ya han sido identificados y que se trata de gente que residía en estados del Golfo de México, entre ellos Tamaulipas, zona del país donde, según medios de información nacionales, tienen especial influencia Los Zetas.
Herrera confirmó que hay dos hombres detenidos de origen guatemalteco, uno de ellos herido en un hospital. Dijo que entre los muertos no hay civiles inocentes.
Respecto a la liberación de seis personas que estaban privadas de la vida por el grupo que, se deduce, perdió el enfrentamiento, el procurador indicó que se trata de hombres de entre 16 y 40 años, algunos de ellos nayaritas.
Por su parte, el secretario de Seguridad Pública manifestó que entre los cuerpos está el de un joven cuya edad oscila en 16 años.
El procurador pidió no politizar el asunto.
No vale la pena y no podemos apostarle al fracaso de las políticas de seguridad.
Uno de los cuerpos ya identificado habría sido entregado a sus familiares ayer. Los cadáveres se encuentran en el Servicio Médico Forense (SEMEFO).