Por Gilberto Cervantes Rivera
En todos los eventos del candidato a gobernador de Nayarit, Alianza PRI- PANAL- PVEM, Roberto Sandoval Castañeda, la gente quiere observarlo de cerca para palparlo, saludarlo y cruzar unas palabras con él; durante la visita de Enrique Peña Nieto, los cientos de congregados iban y venían por las laterales, buscando verlo, desde luego escucharlo.
Los ataques de sus adversarios electorales lo han fortalecido, Roberto Sandoval tiene carisma, es un hombre sencillo que magnetiza a las masas dondequiera que se presente; también su propuesta es sencilla, todo mundo la entiende porque la está viviendo; Sandoval conoce a fondo los problemas, las necesidades él mismo las ha padecido, nadie puede platicarle lo que también ha sentido en carne propia.
Los problemas y las necesidades de la gente son suyos, el pie de casa, el apoyo a cientos de madres solteras, su propuesta de modernizar la explotación de la tierra, la compasión que siente por los discapacitados que apoya Fundación Ríe, idea de Sandoval.
Lo que se propone hacer con los municipios, fortaleciendo sus finanzas; el nuevo horizonte que viene para los niños, jóvenes y adultos que se preparan en las escuelas; la fortaleza que quiere darle a la pesca, a la minería, a la ecología, limpiando verdaderamente al río Mololoa, mismo que será durante la administración de Roberto Sandoval, un lugar de sano esparcimiento, coto de pesca para que coman las familias pobres y confluencia para el empleo de tipo turístico.
La forma de darle seguridad a la comuna, empleando a los mejores policías, los cuales ganarán más; mejores servicios municipales, con la aplicación honesta y transparente de los recursos; el gran impulso que quiere darle al arte, cultura, oficios y manualidades; la incentivación a las empresas que generen cientos de empleos, un mundo nuevo ya está aquí: para alcanzarlo, solo falta un número, el número 3.