* Legisladores del PRI de grupos relegados en las candidaturas, votaron en contra de la iniciativa y se unieron a diputados de oposición.


Por Óscar Verdín Camacho


La solicitud impulsada desde el Gobierno del Estado para que ex funcionarios públicos cuenten con seguridad de policías después de que terminen su encargo, fue rechazada este jueves por la mayoría de diputados, entre ellos algunos del PRI.

Acostumbrado como presidente de la Comisión de Gobierno Legislativo a impulsar reformas por mayoría de votos más que por consenso, ahora, Manuel Narváez Robles –encargado de cumplir las órdenes del gobernador Ney González- apenas alcanzó a sumar 10 votos a favor, mientras que 13 se pronunciaron en contra –se dice que en realidad habrían sido 14- y hubo una abstención.

A diferencia de la propuesta original, que citaba que la protección de seguridad sería por tres años para el ex gobernador, ex procurador, ex secretario de Seguridad Pública, ex secretario del Consejo Estatal de Seguridad Pública, entre otros, legisladores del PRI propusieron que sólo fuera por un año a partir de que el funcionario terminara su encargo público, aunque tendría derecho a una prórroga por un año más.

Cabe precisar que la votación en contra fue para el efecto de que la iniciativa de reforma a la Ley Estatal de Seguridad Pública continúe en la congeladora, por decirlo metafóricamente, donde se encuentra desde la última sesión del periodo ordinario de sesiones, realizada el pasado 30 de mayo.

Es decir, ni siquiera se votó la petición en si sobre la seguridad a ex funcionarios, aunque el efecto es el mismo: la mayoría dijo no.

Juan Antonio Echeagaray Becerra, diputado de Acción Nacional, lo sintetizó así:

El asunto sigue en la congeladora. No vamos a desviar recursos para que los policías cuiden a los que se van, ¿de qué se cuidan?, ¿por qué se les tienen que aprobar privilegios?. Yo creo que los policías deben destinarse a la investigación de delitos, no cuidando ex funcionarios.

LOS RENEGADOS

Pero la negativa a la reforma impulsada desde el gobierno estatal pudo ser rechazada –algo pocas veces visto en ésta y la anterior legislatura- por los votos de varios diputados del PRI, identificados con grupos políticos que quedaron relegados en las candidaturas de ese partido, y quienes ahora se unieron a legisladores de oposición, principalmente del PAN y PRD.

Por ejemplo, votaron en contra los diputados priístas Antonio Carrillo Ramos y Francisco Javier González Lizárraga, relacionados con la corriente magisterial que controla Liberato Montenegro y sus hijos Gerardo y Jorge Aníbal, y de igual forma votó Julio Mondragón Peña, priísta que aspiraba a ser candidato a la Presidencia Municipal de Tepic.

Es decir, priístas que durante mucho tiempo aprobaron iniciativas impulsadas por el gobernador, terminaron dándole la contra en la parte final de su administración en un obvio ajuste de cuentas, debido al golpeteo político dentro del PRI.

Por el contrario, diputados como Manuel Narváez y Roberto -El Bachis- Lomelí votaron a favor de sacar la iniciativa de la congeladora, pero no les alcanzó el cabildeo y apenas sumaron 10 votos.