Por Óscar Verdín Camacho
A las 11:15 horas de ayer, entre 400 y 500 policías estatales preventivos, policías municipales, custodios penitenciarios y algunos agentes de tránsito iniciaron una marcha de Palacio de Gobierno a Casa Nayarit en busca del gobernador Ney González Sánchez.
Mostrando anuncios sobre el sentido de sus demandas, los manifestantes caminaron por avenida México hasta Insurgentes. En este lugar, al pasar frente al parque La Loma, muchos policías pedían bloquear los cuatro carriles pero se impusieron los más moderados, que levantaban la voz para que hubiera orden.
Los quejosos siguieron por calle Jacarandas, internándose en la colonia San Juan y finalmente arribaron a Casa Nayaritpero nadie abrió la puerta.
Los diputados Carlos Hernández y Jesús Castañeda, del PRD, y Juan José Castellanos, de Convergencia, acompañaban a los policías, que iniciaron el plantón el jueves 16.
En Casa Nayarit habría una reunión sobre protección civil que encabezaría el gobernador pero fue cancelada precisamente por la marcha.
Lo anterior fue calificado por el diputado Carlos Hernández como una actitud cobarde del gobernador, al no enfrentar un problema que ya tiene años. Una reportera cuestionó a Hernández si el asunto de los policías estaba siendo politizado, a lo que varios agentes intervinieron, negando intromisión de partidos políticos en el movimiento.
Los que tomaron la palabra aseguraron que el único partido al que pertenecen es a sus familias, por las que están demandando mejores prestaciones económicas.
Uno de ellos reclamó que ya los han estado amenazando de muerte y, mirando a las cámaras de televisión, añadió que si algo les pasa de igual forma procederán.
Otro elemento ejemplificó la situación en que se encuentran citando que tienen más de dos años sin recibir uniformes nuevos, ni botas, ni siquiera cachuchas. Uno más pidió la destitución del procurador General de Justicia y del Secretario de Seguridad Pública Estatal.
Entre aplausos y gritos como ¡acá no ha llovido!, los manifestantes aceptaron radicalizar cada vez más el movimiento. Por ejemplo, respondieron con un ¡sí! cuando el diputado Carlos Hernández les propuso que se le retirara la seguridad al gobernador, a su familia y a altos funcionarios.
Si bien la mayoría de los quejosos llevaba puesto su uniforme azul oscuro, se insistió en que nadie va al plantón y a las marchas armado, por lo que se trata de una protesta pacífica, añadieron.
De regreso de Casa Nayarit, los policías se dirigieron al Congreso del Estado, donde, obligado por las circunstancias, el diputado por el PRI Manuel Narváez sostuvo un encuentro con ellos en compañía de otros legisladores.
Se comprometió a que el Congreso sirva de puente de diálogo entre policías y las autoridades correspondientes.
Los policías indicaron que cada día participan más elementos que están en su guardia laboral.