* Amenaza con desbordarse el plantón de agentes; insisten en que luchan por un salario justo y piden disculpas a la ciudadanía.

*Llegó la policía antimotines para desalojar a los rijosos, sin embargo todo volvió a la calma

Por Óscar Verdín Camacho


TEPIC.- Minutos antes de la una de la tarde de ayer, agentes de la Policía Estatal Preventiva (PEP) se apoderaron de las entradas de Palacio de Gobierno e impidieron el acceso a las personas, aunque permitían la salida de quienes estaban adentro.

En las dos entradas por avenida México fueron colocadas mantas con sus exigencias laborales. En la parte de atrás, por calle Veracruz, unos 10 policías vigilaban que nadie entrara, aunque a la 1:50 permitieron el ingreso de Rodolfo Ocampo, titular de la propia Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE).

No pueden hacer esto, es un delito, indicó brevemente a este reportero, para luego dirigirse a la planta superior del inmueble, acompañado de sus escoltas.

Al mismo tiempo, varias patrullas de la PEP arribaron a unos metros de Palacio, frente a la iglesia Del Carmen. Eran unos 70 policías con equipo antimotín. Cobraba fuerza la versión de que los paristas serían desalojados. Estos entrelazaron los brazos y se plantaron, dispuestos a resistir. Junto a ellos arribaron los diputados Carlos Hernández Ibarría, del PRD, y Ángel Castro Mata, del PAN.

Sin embargo, la lluvia se presentó a las 2:30 y pareció calmar los ánimos. El resto de la tarde ambos grupos permanecían expectantes.

Los policías inconformes rechazaron integrar una comisión para dialogar con el secretario Rodolfo Ocampo. A través de un enviado le hicieron saber que sería tratado con respeto, pero que fuera él con ellos.


BLOQUEAN INSURGENTES


Aproximadamente a las 12 del mediodía, unos 70 policías estatales dejaron el plantón frente a Palacio de Gobierno y se dirigieron al crucero de las avenidas Insurgentes y México, e impidieron el paso de vehículos. Minutos después, dos grupos de agentes avanzaron hacia los respectivos accesos al nodo vial, e igualmente bloquearon la entrada de los carros. Ninguna súplica de conductos valía. Tenían que dar reversa.

De inmediato hubo un fuerte impacto para los miles de conductores que transitaban por esa zona.

Varios de los policías que tomaron la palabra insistieron en que sus demandas son justas y que no se trata de un movimiento político.

Recalcaron que luchan por un salario justo y por pagos que se les adeudan, como el de un bono. Pidieron una disculpa a la ciudadanía por los problemas que ocasionan.

Señalaron que el gobernador Ney González debe dar la cara ante ellos. ¿Acaso es más importante un partido de futbol que nosotros?, preguntó ante las cámaras uno de los policías, en referencia al encuentro de los equipos Toluca y Chivas, el sábado, en el nuevo estadio.

Indicaron que la supuesta entrega de armamento, el viernes 24, fue una farsa puesto que esas armas ya estaban.

Además, alertaron que en la SSPE hay un fuerte desvío de recursos con los elementos de nuevo ingreso puesto que no se les da de alta como policías preventivos, sino como policías empresariales, percibiendo un salario menor y asignándoseles la vigilancia de lujosas propiedades en Bahía de Banderas y Compostela, granjas, empresas, entre otros.

Nadie entra como PEP, sino como Policía Empresarial, ¿entonces a dónde se va el recurso?.

Respecto a si continuarán los bloqueos los próximos días, uno de los agentes respondió: esto es una probadita nada más.

Poco antes de las cuatro de la tarde, unos 20 policías municipales arribaron a Palacio de Gobierno para apoyar a los agentes estatales. Fueron recibidos con aplausos.