Los que siguen dando de que hablar son los trabajadores encargados de rebombear agua de la cisterna que se encuentra en la planta potabilizadora al tanque de almacenamiento de la calle Bravo, ya que al no estar al pendiente de su trabajo, su irresponsabilidad ocasiona que se derramen miles de litros de agua la que debido a la gravedad inunda las calles amado nervo, prolongación Luís Figueroa, y Nicolás Echevarría.
Ayer miércoles no fue la excepción ya que de nueva cuenta taxistas que tienen su base afuera del seguro popular de esta ciudad así como ciudadanos comunes y comerciantes del rumbo señalaron su molestia al reportero luego de que por las vías antes mencionadas pasaba el torrente de agua, como que si algún tubo de conducción se había roto al paso de algún vehículo pesado, sin embargo nada de esto ocurrió sucedió, sino que lo en verdad pasó es que el burócrata encargado de mantener el nivel de agua en el tanque de almacenamiento de nueva cuenta se durmió ocasionando que al no avisar de manera oportuna al personal de la planta potabilizadora este continuo con el rebombeo lo que al final de cuentas ocasiono el derramamiento de miles y miles de litros de agua.
Descuidos como el de ayer son cosa de todos los días en esta ciudad por lo que no son pocos los que opinan que así como son buenos los burócratas para exigir aumentos salariales fuera de lo común así fueran buenos para trabajar, pero esto es de todos sabido que los mismos dirigentes se abstienen de llamarles siquiera la atención ya que se estarían negando un voto, en caso de que estos buscaran la reelección como es el caso de la actual dirigente Gina Díaz, y de otros que sin duda buscarán ser parte de la futura dirigencia de los burócratas, por eso estamos como estamos dijera la letra de una vieja canción de los apson boys en la época de los 70s.