Por Óscar Verdín Camacho
Tal y como lo habían advertido, a partir de las 12 horas policías municipales bloquearon la avenida México a la altura de Catedral, en protesta porque aproximadamente a 60 elementos les retuvieron el pago quincenal, debido a que desde hace un mes mantienen un paro en demanda de mejores prestaciones.
Los agentes llevaron sillas y se instalaron afuera del templo, generando severos problemas de circulación de vehículos en el centro de Tepic, puesto que también continúa bloqueada la calle Puebla a espaldas de la Presidencia Municipal. Sólo se permitió el paso de una ambulancia.
Tras el bloqueo de la avenida México, hubo ofrecimientos para que los policías se retiraran, con la promesa de que por la tarde se les pagaría.
Nosotros ya no llevamos prisa, se escuchó decir, retador, a Héctor Hugo Villegas, el dirigente de Antorcha Campesina que lidera a los policías cuando recibió una llamada en su celular.
En el plantón permanecía la señora Ramona González Sánchez, viuda del policía Jesús Betancourt Torres, quien el día 27 cumplirá un año de haber muerto. Ramona González reclamó que a estas alturas no le han pagado el seguro de vida de su esposo, de más de 100 mil pesos y, por el contrario, la traen a vueltas y vueltas en las oficinas municipales.
Dijo que únicamente recibió alrededor de 30 mil pesos por la cooperación que cada policía da cuando fallece un compañero.
A las 4:30 de la tarde, policías en paro informaron que ya se les estaba pagando la quincena, y que una vez que todos recibieran el recurso dejarían de bloquear la avenida México y regresarían a la calle Puebla. Así sucedió minutos después. El paso de vehículos volvió a la normalidad y los agentes esperan seguir las negociaciones.
Además del paro de policías, la Presidencia Municipal de Tepic fue tomada por afiliados al Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Estado y Municipios (SUTSEM), que también guardan muchos reclamos.
Se trata de casos que vienen acumulándose en los últimos años en prácticamente todas las dependencias municipales, con lo que afloran las dificultades económicas del ayuntamiento; empleados, por ejemplo, que accedieron a créditos en negocios y que se les descuentan de su pago, más sin embargo el recurso no llega a los establecimientos sino que se desconoce su destino.