Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Si ustedes quieren equivocarse, muy su gusto, yo solamente les marco la raya del agua que le queda al bule, en el entendido de que con los asientos pueden atragantarse, o pueden entriparse por andar barruntando que un gobernador pierde fuerza cuando casi termina su gestión, eso es tentarle la cola al chamúko
Dijera el filósofo de Güemez, el poder no se acaba, hasta que se acaba, y viene a colación este comentario por los insultos que recibió Ney anteayer a través del Twiter, de lo que ya se encargó de comentar el señor Salvador Díaz en su interesante espacio de Rolitas al Pitcher, en el que dice que el gobernante recibió algunos insultos y los contestó en igual tenor O sea que de que se las sabe todas se la sabe. No pierde el paso, sabe responder al nivel que le pongan. Pero no dejan de ser agresiones. Otro en su lugar solamente elimina y bloquea a quienes hacen de las suyas en la red de redes, pero Ney está listo, se había abstenido de hacer ruido. Ya comenzó a hacerse sentir. A Ney se le nota que no es dejado
Pues los que se esconden en el anonimato para lanzar cacayacas y jeringar las páguas, pues simplemente no se vale aunque se sientan muy wevudos o sácale punta Los señalamientos deben y tienen que ser derechos, sin tirar la piedra y esconder la mano porque equivalen a lo mismo que se le unta al queso
Y nos vamos porque está cayendo granizo en pleno Julio, así que Control Señores Control y arregúlenle el agua a los camotes, porque se les puede voltear el chirrión por el palito pero si de esa manera son felices, pues síganle, que al que le sabe a excremento. Ni aunque le quemen el hocico