Por Óscar Verdín Camacho
El viernes 29, en la agencia del Ministerio Público especializada en Conciliaciones de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), su titular Pablo Bernal García se esforzaba por evitar el brote de las lágrimas, cuando muchos de sus compañeros de trabajo acudían para despedirlo con un abrazo.
Y es que a los 72 años de edad y después de casi 20 años de trabajo en la PGJ, Pablo Bernal se retira pensionado.
En la procuraduría inicié como oficial secretario el 16 de enero de 1992, y después ascendí a ministerio público, indica.
Por la mañana del viernes hubo un desayuno en honor a Bernal García y más tarde el procurador Oscar Humberto Herrera López le hizo entrega de un reconocimiento. No pensé que fuera a hablar tan bien de mí, dice.
Lamentablemente la familia del veterano agente ministerial no fue avisada para que pudiera estar presente. Tiene ocho hijos.
Pablo Bernal reflexiona sobre su trabajo y sobre el papel de todo servidor público: me voy satisfecho de haber realizado mi trabajo, me voy con más experiencia. Aquí conocí a muchas personas y dí la mejor atención que pude. Aquí se trata de resolver problemas y hay problemas tan simples que la gente únicamente requiere ser escuchada, atendida, que les prestes atención.
Pablo Bernal laboró en varias agencias ministeriales del estado. Al año siguiente de su ingreso a la PGJ, Rigoberto Ochoa Zaragoza arribó al Gobierno del Estado. Muchos encontraron en Bernal un parecido físico con el entonces gobernador. Le decían que era su doble.
En ese sentido, Bernal recuerda una anécdota: una vez, caminando por el centro de Tepic, varios sujetos le gritaron insultos desde un vehículocreyendo que era efectivamente Ochoa Zaragoza.
Así transcurrió el viernes 29. Muchos continuaron pasando a saludar, a abrazar a Pablo Bernal.
Hacia las cuatro de la tarde cumplió su horario del día. Y se retiró para siempre como funcionario de la PGJ.