Por Óscar Verdín Camacho
A sus 89 años, de sombrero y camisa manga larga, pobre en la vejez recargado en un barandal de protección del nodo vial La Cruz, parecía que el señor Julián González Reyes eran quien pronunciaba la frase a Nayarit se le nota!!, con que la administración estatal ilustra lo que considera sus logros.
Aunque la palmeta con el anuncio se refiere a la citada construcción, la forma con que el anciano se acomodó al pie de esa publicidad para descansar era de llamar la atención. Era la realidad de un hombre frente al anuncio gubernamental, del que ni siquiera se dio cuenta.
Había sol ayer al mediodía.
Julián González Reyes nació el 28 de enero de 1922 y vive en casa de una de sus hermanas, en el número 27 de la calle Fernando Montes de Oca, colonia Chapultepec.
Su presencia en el nodo es porque jueves y viernes va a pedir limosna a ese lugar. Son los mejores días, dice, los días en que con lo recaudado puede comprar un medio pollo, aunque si no, no le faltan los frijoles cocidos y el arroz.
Tiene una hija que vive en Puerto Vallarta y a la que de vez en cuando ve. Señala que trabajó en el campo durante muchos años, aunque no cuenta con pensión alguna. Nada más recibe la despensa del Gobierno del Estado pero lamenta que en los últimos meses su entrega no ha sido constante.
Agrega que ha intentado buscar ayuda en la SEDESOL –Secretaría de Desarrollo Social- que apoya económicamente a personas mayores de 70 años, pero le dicen que el programa aún no llega a Tepic sino únicamente a las comunidades.
¿Por qué jueves y viernes va al citado cruce vehicular?. Responde: son los días que viene a Tepic más gente de los pueblos y es la que más lo ayuda.
El domicilio del anciano se presenta por si algún lector le ofrece alguna ayuda.