* Preocupa al personal médico el traslado de heridos presuntamente vinculados al narcotráfico; alertan que todos están siendo expuestos a situaciones de riesgo.
Por Óscar Verdín Camacho
En el Hospital General de Tepic aumenta la preocupación del personal médico por el continuo ingreso de pacientes que resultan heridos en sucesos armados, y que presuntamente estarían relacionados en casos de narcotráfico.
Uno de los hechos más recientes que presenta una característica de ese tipo es el que ocurrió el martes 30 de agosto en la avenida Flores Magón, donde dos hombres inocentes perdieron la vida al registrarse un tiroteo. Por el contrario, el sujeto al que un comando pretendía aniquilar resultó herido. Tiene 28 años de edad.
Tal individuo fue ingresado al Hospital General y luego recluido en la penal de Tepic, en el área médica. En el vehículo que manejaba cuando ocurrió la balacera fue encontrada una pistola. Aunque delicado, su estado de salud sería estable.
Sin embargo, los traslados al hospital preocupan al personal médico, por el temor de que puedan registrarse atentados en el interior. Y es que consideran que no existe la seguridad que se requiere en situaciones de ese tipo.
En opinión de varios trabajadores del nosocomio, la gravedad por la delincuencia organizada ya amerita que ese tipo de atenciones médicas se realicen en instalaciones militares, puesto que en el Hospital General se está exponiendo al personal a situaciones de riesgo. Incluso, ventilaron la posibilidad de realizar una manifestación en ese sentido.
De hecho, una situación similar han alertado custodios de la penal de Tepic que prácticamente todos los días realizan traslados a la prisión federal El Rincón, muchas veces de reos de alta peligrosidad.
Es decir, siempre está latente el temor de que se produzcan emboscadas contra los custodios que busquen alguna liberación. Por ello la insistencia ante la delegación de la Procuraduría General de la República (PGR) de que ya no ingrese a la penal de Tepic a presos que tendrían relación con organizaciones criminales.
A partir del año pasado, ante el aumento de versiones de que algunos médicos y enfermeras eran obligados a prestar atención a heridos fuera de los hospitales, muchas enfermeras optaron por acudir a sus centros de trabajo sin uniforme, pero se lo colocaban en los hospitales.