Por Óscar Verdín Camacho
Conforme ha ido creciendo la inseguridad en el estado y especialmente en Tepic, avanza el número de barrios donde los vecinos han tomado decisiones de protección, como el de cerrar calles y pagar servicios de seguridad.
Hace unos meses, por ejemplo, fue creada la asociación de residentes de la avenida Primavera, a una cuadra de las oficinas de la Diócesis de Tepic, en el fraccionamiento Residencial La Loma.
En la citada calle Primavera, a la altura con avenida Las Flores, fue instalada una caseta y un alto portón metálico. Hay vigilancia las 24 horas del día y sólo ingresan los vecinos de esa zona o bien quienes los visiten, siempre y cuando los ingresos de estos sean autorizados y dejen una identificación con el guardia de turno. La entrada de proveedores –como el camión del gas, entre otros-, debe ser de las siete de la mañana a las seis de la tarde.
Una señora que vive en esa zona explicó que si bien no todos los vecinos estaban inicialmente de acuerdo con la medida de cerrar la calle, la mayoría así lo decidió por cuestiones de seguridad.
A unas cuadras de ahí, en la calle Gardenias, cuyo ingreso da por Calzada del Ejército, los vecinos decidieron en igual sentido: fue colocado un portón de fierro y una persona se encarga de vigilar que sólo ingresen quienes viven ahí.
MÁS BARRIOS PRIVADOS
En los últimos tiempos ha aumentado el número de fraccionamientos privados, aunque el fenómeno de cerrar calles, por parte de vecinos, es nuevo.
La Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología del Ayuntamiento de Tepic ha autorizado tales cierres, aunque los vecinos son advertidos de las responsabilidades que adquieren con ello, especialmente de carácter económico.
Por ejemplo, corre a cargo de ellos el gasto de luz que generen las lámparas de alumbrado público que estén dentro de la calle cerrada, o la recolección de la basura, o bien los problemas que haya en el drenaje y agua potable. Y es que si una reparación en la calle la realiza el SIAPA, ya obliga a un pago extra a los vecinos, contrario a como sucede en una calle de circulación abierta.