Por Óscar Verdín Camacho
A lo largo de varios años, barras de protección instaladas en la funeraria Crespo ha puesto en riesgo la integridad de cualquier persona que, incluso por olvido o distracción, decida sentarse junto a los ventanales de ese establecimiento.
Y es que las barras, además de ser bajas, terminan en puntas de fierro. El diseño de la protección fue con una obvia intención: que resulte lastimado quien se atreva a buscar asiento junto a esas ventanas.
La medida, sin embargo, resulta peligrosa para quienes, como ya se anotó, busquen asiento en un momento de distracción.
Ubicada en la esquina de las calles Abasolo y Puebla, las citadas barras están ubicadas en el lado de la segunda calle y es parada de camiones de servicio público, por lo que todos los días hay personas en ese lugar, muchas de ellas niños que salen de la escuela.
Puesto que es obvio que las barras buscan evitar que la gente se siente junto a las ventanas, es necesario que sea cambiado el diseño. El caso incluso podría ameritar la intervención de Protección Civil municipal, dado el riesgo de que alguna persona resulte lastimada.