Por Óscar Verdín Camacho


Camino al negocio de lava carros donde dos hombres fueron asesinados a balazos ayer, por calle Samaria en el punto de división del INFONAVIT Los Fresnos y la colonia Provincia, se escucha, en un condominio cerca del lugar de la matanza, música de balada a alto volumen. Más adelante, otra canción, ahora tipo ranchera.

El volumen no es bajado ni por mínimo respeto.

Aunque el doble asesinato ocurrió unos 20 minutos antes de las 12 del mediodía, hubo decenas que interrumpieron sus labores para aproximarse al autolavado El Cuñado.

En el suelo, al frente de una camioneta Ranger tinta quedó uno de los cadáveres. El otro, a unos 10 metros de distancia. Decenas de casquillos daban cuenta de la refriega.

Dentro del establecimiento también estaba un taxi blanco y afuera uno amarillo.

Las ambulancias trasladaron a tres heridos a hospitales.

Las líneas amarillas colocadas para que nadie ingrese no sirven de nada. Son muchos son los que caminan entre casquillos, algunos de los cuales son introducidos a un sobre grande.

Pronto, tres mujeres jóvenes y un muchacho llegan, confirman la identidad de uno de los caídos y lloran. Se abrazan.

¿Por qué?, ¿por qué?, ¡no, no, no! –preguntan, gimen-. Traen celular y llaman a otros familiares.

Mientras tanto, algunos policías toman nota sobre las características de vehículos en que viajaban los matones.

Un ministerio público da fe ocular del lugar y ordena el traslado de los cuerpos al Servicio Médico Forense.

Y mientras tanto, cerca de ahí, la música sigue.

El año pasado, en otro autolavado de la misma calle Samaria, un muchacho fue ejecutado una tarde.

También, este lunes al mediodía los cadáveres de un hombre y una mujer fueron hallados en una brecha cercana a Pantanal, municipio de Xalisco, entre parcelas de caña.