Por Juan Carlos Ceballos


TEPIC.- Para la dirigente del SUTSEM, Águeda Galicia Jiménez, nada tiene que hacer la Contraloría estatal en el caso de los cientos de basificados que dejó el ex gobernador Ney González Sánchez.

Expresó que, en todo caso, la Contraloría estatal debería de preocuparse por todo el gentío que está entrando ahorita, sin que sea necesarios sus servicios. Esto es lo que habría de vigilar, no a los que ya tienen años de servicio y que ya, como me la pongan, crearon sus derechos.

La Contraloría- debería estar al pendiente de tantas cosas que se ven y a las que nadie pone trabas, por ejemplo, se habla de que se va recortar personal porque no tienen dinero y hay un ingreso indiscriminado de gente, en estos momentos ya, entonces de que se trata no hay dinero para los sindicalizados, pero si hay dinero suficiente para pagarles a los recomendados salarios muy altos, pero lo que es peor que no tienen ningún mérito, para obtener la basificación.

Agueda Galicia, señaló que hay en este asunto una incongruencia total. necesitan ser congruentes; yo les aseguro que si nos hicieran un planteamiento de un trabajo con austeridad, nosotros le entramos, nosotros apoyamos; pero se ve por un lado la mala fe de estar golpeando a la gente que sí tiene mucho derecho y se está favoreciendo a gente que apenas va a entrar.

Dijo la dirigente del SUTSEM que está en espera de poder platicar con el gobernador Roberto Sandoval Castañeda para hacerle una serie de planteamientos con respecto al problema de los basificados, aunque insistió en que si hay un plan de austeridad, nosotros le vamos a entrar.

Nosotros- enfatizó- somos capaces de apoyar en ese sentido, pero no se ve por ningún lado la intención de poner orden.

Se refirió también Galicia Jiménez a quienes han sido despreciados y hasta humillados por buscar un espacio en donde trabajar, defendiendo el pan de la familia, y advirtió que gente que ha estado recibiendo este mal trato puede reaccionar de una manera peligrosa.

Eso es lo que no debe de ocurrir, como trabajadores somos concientes de los graves problemas financieros, que existen tanto en el gobierno estatal, como en los ayuntamientos, pero si los propios gobernantes nos ponen el ejemplo, no hay para pagar trabajadores que ganen 2,500 pesos, sin embargo para los llamados de confianza, les pagan hasta 12 mil pesos quincenales, por decir algo, ya que hay quien recibe más y eso no se vale de ninguna manera—concluyó.