Por: MARIO LUNA


Ya es una tradición también que cada año, para este Día de Muertos, los vivos hagan de las suyas, vendiendo sus productos principalmente las flores a precios estratosféricos, sin que autoridad alguna les diga nada.

Son los propios comerciantes quienes en muchas de las ocasiones los responsables de que se pierdan nuestras tradiciones mexicanas, como es en este caso del Día de Muertos, todo por su avaricia, ello por supuesto por el pésimo actuar de sus dirigentes como es el caso de Francisco Valle Miramontes, quien tiene entregado hasta el trasero con el gobierno municipal por ser parte de él, ya que es funcionario y esto hace que por un lado no defender a sus agremiados y por otro lado, por dejarlos indefensos, estos incrementen precios a su gusto en perjuicio del pueblo.

Y es que el Día de Muertos es fecha de que se acuerdan de que tienen familiares en los panteones, y para quererse agraciar por todo ese olvido de todo un año, quieren llevarles arreglos florales, ramos de flores o coronas, las cuales sus precios son caros porque los comerciantes abusan de ese sentimiento.

Pero aún así, estos comerciantes tuvieron buenas ganancias, porque el pueblo en esta fecha quieren demostrarle su recuerdo y amor a su familiar ya fallecido o a su amigo, por ello, los distintos panteones de la ciudad, se vieron pletóricos de gente, que iban y venían con sus cubetas de agua para limpiar sus gavetas, cargando ramos de flores o coronas.

Multicolores, con olor primaveral y matinal es de lo que se llenaron los panteones de tanta flor, esperamos que así como demostramos que nuestros antepasados están muy presentes en nosotros, hay que pensar que solo demostrando unidad e impulsando amor fraternal es como podremos resolver muchos de nuestros problemas que hoy nos invaden.

El recordatorio a nuestras autoridades de PROFECO, es que cumplan con su responsabilidad o sencillamente que no presuman que están coludidos con los comerciantes los cuales le están pasando su mochada para que los dejen trabajar robando al pueblo.