Por Paúl Moreno

De manera inesperada la joven presidenta municipal de La Yesca, Emelia Villagrana, pospone su agenda política para darse un pequeño espacio y aplicar con gusto sus conocimientos de enfermería.

Fue el día viernes 25 de enero cuando Emelia Villagrana aplicó su sabia decisión y haciendo caso a su vocación por servir, optó por posponer su agenda política para acudir al llamado de auxilio de un matrimonio proveniente de Carrizales, pues la vida en breves minutos les otorgaría el procrear un hijo más.

Serían las 09:05 am cuando la joven presidenta circulaba hacia Tepic en su camioneta para asistir a una reunión de trabajo, cuando le informaron por vía telefónica que una pareja de indígenas solicitaba su apoyo, pues se encontraban en Cerro Blanco, municipio de Santa María del Oro, y la mujer se disponía a dar a luz; coincidentemente recién había pasado por el lugar, por lo que Emelia Villagrana no dudó, y giró instrucciones a quien manejaba, de retornar para dirigirse a la comunidad de Cerro Blanco, lugar donde existe un pequeño Centro de Salud.

Durante el trayecto, Emelia Villagrana se comunicó con el Dr. Hiram Jossef Espinosa, jefe de la Jurisdicción Sanitaria Uno Tepic, solicitando se le permitiera hacer uso de las instalaciones y personal que ahí labora para proceder a recibir a esa criatura, pues según le habían informado a ella, no había tiempo que perder, pues en breve nacería el bebé, siendo prácticamente imposible por tiempos el trasladar a la próxima mamá al hospital de San Cayetano.

Una vez autorizado el hacer uso de las instalaciones del Centro de Salud de Cerro Blanco, recién llegó la presidenta y con ayuda de la enfermera Iris Ulloa, quien se encontraba a cargo del lugar, Emelia procedió a ayudar a traer al mundo a un varoncito, quien nació a las 9:50 de la mañana no sin antes dar un susto, pues hubo un momento en que pareció que lo complicado del parto no permitiría que ese robusto bebé viviera.

Al término del nacimiento que como menciono arriba, no fue nada fácil, en la anterior cara cansada de la presidente ahora se dibujaba una gran sonrisa, pues a su decir, ella es feliz de servir a la gente.

Se agradece al Dr. Hiram Jossef y a María Ibarra, Secretaria de Salud de Nayarit por prestar incondicionalmente las instalaciones de salud y otorgar las facilidades para que este parto llegara a buen término, al igual que a la enfermera Iris Ulloa, quien no titubeó y aportó sus conocimientos y esfuerzo para llevar a buen término el nacimiento de un nuevo ser.