Por Fernando Gutiérrez Meza

El resultado del primer debate entre los candidatos a la Presidencia de la República, Josefina Vázquez Mota, Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Gabriel Quadri, transcurrió sin trascendencia las dos horas que duró el intercambio de palabras entre ambos políticos, miles de ciudadanos del país prefirieron disfrutar del partido de futbol, cuestión respetable de cada quien, pero hubimos los curiosos, morbosos y chismosos que optamos por el primero de los eventos.
Tal como se anunciara en los canales 5 y 10 muy puntuales trasmitieron el acto cívico político, relacionado con los cuatros personajes que aspiran gobernar el país, mismos que aprovecharon al máximo los tiempos televisivos y expusieron sus propuestas en relación a las preguntas elaboradas.

Destacaron las opiniones y defensas en torno a las acusaciones hechas por Andrés Manuel, Josefina y Peña que puntualmente contestó los señalamientos, sabedor que todos le pegarían al joven del copete, es explicable al mantenerse arriba de las encuestas.
De acuerdo al programa contemplado por el IFE los temas abordados estuvieron completos, se habló de economía, investigación, educación, desarrollo social y seguridad pública, por citar algunos.
Mismos que oportunamente fueron analizados tanto por Josefina, López, Peña y Quadri, siendo este quien con más conocimientos cuenta en referencia a los puntos en análisis, aunque las posibilidades de triunfo para Nueva Alianza son mínimas y se cree que servirá de palero al Revolucionario Institucional, producto las diferencias existentes con el partido en el gobierno de parte de la patrona del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales.
Tanto Peña Nieto, como López Obrador aprovechador los minutos para acusarse y sacarse sus trapitos al sol, y en público aclarar las malas conductas en los puestos que tuvieron, un como gobernador del Estado de México y el otro Jefe de Gobierno del Distrito Federal.
En principio López comentó respecto al ex gobernador Arturo Montiel, a quien lo sucedió en el cargo Peña Nieto y del que se manejo en el debate que éste le cubrió todos los actos de corrupción; luego le refuta Enrique y señala el asunto de Bejarano y su maleta con dinero.
Los citados ex gobernadores defendieron la honestidad de ambos y lógicamente del grupo o partido que cada uno representa; aunque como se vieron las cosas traen colita que les pisen.
Mientras que Josefina Vázquez Mota abanderada del PAN al mismo cargo político, fue menos agresiva en contra de Andrés, pero no para Peña Nieto, sabedora que el blanco para levantar su aburrida campaña es pegar a Enrique, la doña demostró ausencia de capacidad de debate y sus propuestas no se le vieron, tampoco conocimiento real de los asuntos que vive el país y en que los mantiene el gobierno del que formó parte.
Es notorio que Enrique Peña Nieto acudió para cumplir con las formas impuestas por las instituciones Electorales, pero sabía a ciencia cierta que le harían montón.
Difícilmente cuando se es parte de un Partido Político, de un gobierno, de un Congreso o de cualquier Poder, se puede hablar de honestidad al cien por ciento, pues de la misma historia del PRI es sabido que un presidente hablaba que nadie se resistía a un cañonazo de cincuenta mil, claro de hace años cuando el dinero valía, ahora sería de millones de pesos o billetes verdes.

Dentro del mismo sistema político que vivimos en México han surgido tanto los gobernantes de la nueva ola, como los viejitos que ahora andan en partidos ajenos al PRI, pero que se formaron en las filas del instituto político de Plutarco Elías Calles.
Así las cosas.