José Guadalupe Rocha Esparza
El Diario Oficial de la Federación publicó la llamada Ley Federal Anticorrupción en Contrataciones Públicas para responsabilizar y sancionar a toda persona física o moral que falte a su ética e integridad en contrataciones públicas de carácter federal, incluyendo funcionarios gubernamentales que participen directa o indirectamente en la misma.
Cualquier conducta irregular que conlleve lucro, beneficio, ventaja, dádiva o dinero, será investigada y sancionada hasta por 50 mil veces el salario mínimo diario general vigente del Distrito Federal en personas físicas ($3’116) y dos millones de veces para las morales ($124’660) además de restringirse su participación en los siguientes diez años.
Siete capítulos y 33 artículos sancionan desde hoy la mochada, mordida, untada, movida, quite, asuntito, soborno o tapadera. Las licitaciones, invitaciones y adjudicaciones públicas federales dejarán de aceitarse para su fluidez, o de hacerse en lo oscurito, es decir, en aquella apartada y mítica zona de penumbra legal. Adiós a la feriecita.