El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit, mantiene de manera permanente programas de promoción y prevención para combatir la obesidad a través de estrategias de estilos de vida saludables y todas las acciones comprendidas dentro de los programas integrados de salud PREVENIMSS a todos los grupos de edad.
El coordinador de gestión médica Ignacio Trinidad Cano Hernández informó sobre los daños que se están presentando por el sobrepeso y la obesidad, principalmente cuando hay acumulación de grasa en la región abdominal, ocasiona resistencia a la insulina y síndrome metabólico.
El síndrome metabólico es un conjunto de padecimientos integrado por diabetes, hipertensión arterial y aumento en las cifras de triglicéridos, las personas que son mas propensas a desarrollar síndrome metabólico son aquellas que tienen un perímetro abdominal mayor de 85 cm en las mujeres y 95 cm. en los hombres, o quienes tienen un Índice de masa corporal mayor de 30.
La prevalencia de sobre peso y obesidad oscila alrededor del 70 por ciento de la población mexicana situación que nos sitúa en el primer lugar a nivel mundial. Esto ha ocasionado que las enfermedades cardiovasculares como la hipertensión arterial sea la primera causa de motivo de atención en las unidades de primer nivel de atención, y el infarto agudo al miocardio la primera causa de mortalidad.
Así mismo, el incremento en la prevalencia de la diabetes mellitus a un 15 por ciento de la población en general, con el incremento de sus respectivas complicaciones como lo son insuficiencia renal crónica, insuficiencia arterial periférica crónica y retinopatía diabética.
Como parte de las estrategias que el IMSS desarrolla para evitar la obesidad, se llevan a cabo programas médico preventivos que vinculan la promoción, la educación y la información nutricional, donde médicos familiares, nutriólogos, y enfermeras participan en modificar los hábitos evitando consumo de frituras (papitas fritas), grasas hidrogenadas (mostazas, mayonesas, cátsup, cremas), azúcares refinados (galletas, refrescos, panes) por un consumo de alimentos orgánicos: fruta fresca, verduras, cereales, pescado, pollo, aceite de olivo.
Es importante que la modificación de los hábitos alimenticios vaya acompañada de actividad física diariamente (cinco días a la semana) de ejercicio aeróbico, caminar, correr, bicicleta, tenis, natación etc. durante un periodo mínimo de 45 minutos.
En los casos en que el paciente fue informado que padece estas enfermedades se le invitará a participar en el grupo de ayuda correspondiente, en donde le orientarán para elaborar su plan de alimentación de acuerdo con su edad, peso, estatura, actividad física y estado de salud; a la vez contempla el plan de actividad física sistemática y la capacitación para que cada uno en su hogar lleve el control que permita disminuir el sobre peso o la obesidad.
Ante la falta de una de cultura adecuada de ingesta de alimentos de calidad, se debe privilegiar el aspecto educativo preventivo, sobre todo el conocimiento de los factores de riesgo potenciales a los que está expuesto el ser humano, se hace un llamado a la conciencia a los padres de familia para que inculquen dentro de sus hogares hábitos saludables de alimentación. Ya que la alimentación es la base fundamental de una buena salud.
Finalmente, el coordinador de Gestión Médica hace un llamado la población en general a revisar periódicamente los índices de masa corporal (IMC), los cuales no deben de rebasar los parámetros establecidos. El personal de salud lo orientará para identificar la situación particular que guarda cada derechohabiente en relación a su peso; acudir anualmente al chequeo PREVENIMSS en su unidad de adscripción en donde se les brindará su diagnóstico de riesgos en salud.