Por: El Poeta de Cucharas / Gilberto Cervantes Rivera

Muchos son los periodistas que se han ido en 36 años de que este su servidor y amigo ha trabajado de manera ininterrumpida en varios periódicos y medios radiofónicos. Trabajé un tiempo en el periódico El Nayar, bajo la dirección general de Don Toño Pérez Cisneros, decano junto con Brígido Ramírez Guillén, desde aquellos tiempos del licenciado Roberto Gómez Reyes y luego del General Rogelio Flores Curiel. ANPECIS y su columna Meridiano, desaparecieron igual que él; quedando para la posteridad su famosa frase con la cual recibía a los nuevos reporteros: ten tu credencial y vete a trabajar la plaza.

Ahí conocí al Cocoy, José Torres Zamora, mismo que sería mi jefe inmediato, cuando yo la hacía de su redactor en jefe en El Cotidiano, antecedente del Diario de Aztlán. Elías Maldonado Oronia igual que Cocoy y Oscar González Bonilla, Pancho Angulo, El Guacho Zúñiga, Mario Coz, Francisco Flores Soria, Ernesto Flores Cobos y entre otros Zeferino Sandoval Lara, quien murió en Guadalajara, Jalisco, siendo redactor del diario El Occidental, nos hicimos en el Diario del Pacífico, donde con mucha frecuencia balaceaba la judicial este periódico que ya dirigía Emilio Valdés Hernández, El Nene.

Desde entonces se han escrito páginas gloriosas del periodismo nayarita, pero que yo sepa, la inmensa mayoría de aporreateclas, no la pasa bien, sus familias sufren agobios económicos y cada día es salir a la calle para llevar la gorda a casa. Pero aún se dice que los gobiernos sucesivos de Nayarit, respetan la herencia dejada por Roberto Gómez Reyes, el famoso decreto, a través del cual se volvió institucional el apoyo económico a los periodistas. Raro, porque la inmensa mayoría de los que ya se fueron, batallaron sus familias incluso para enterrarlos; pero que yo sepa, no le dejaron a sus familiares más que deudas.

Este sábado 13 de octubre del año que cursa, por cierto, falleció en Compostela, Nayarit, Manuel Santos Valadez, quien trabajara como chofer del maestro Alejandro González Sánchez y por confesiones de él mismo, me enteré que también fue integrante de una partida de la Policía Judicial, durante la época de Don Emilio. Desconozco los pormenores que lo hicieron aparecer en la oficina de Prensa de Gobierno del Estado, cuando Pepe Hernández Guillén coordinaba esa dependencia y era El Cocoy jefe de Prensa. En cualesquier fecha se enroló en el periodismo de Compostela, teniendo auge con Baltazar Cruz Dueñas, alcalde. Sostuvo una columna denominada Macheteando la Semana, la que apareció cierto tiempo en el periódico Express y luego en El Quijote, semanario dirigido también por Chuy Ulloa.

Le hizo justicia la revolución durante las administraciones trienales de Alicia Monrroy Lizola y Marco Antonio Moreno Venegas, pero el vicio por el cigarro y el alcohol, más el cansancio de los años, lo tuvieron convaleciente de una embolia. Parecía retirado del periodismo y el chupe, más como haya sido el final que tuvo, mucho influyeron los años buenos donde tuvo dinero a manos llenas. Quedó de pasarme una copia de un libro publicado por Alejandro Castrejón Pineda, Dudas e Incorrecciones del Idioma, cosa que jamás se pudo concretar por angas o mangas. Ya descansa en paz el famoso Cordobés, gran amigo del Donkey, Toño Siordia, el cual tiene más vidas que un burro. Manuel Santos ya descansa en paz; así te he recordado mi amigo

Sesionaron en quincena los diputados del Congreso nayarita; la sesión sin ser light, terminó en un santiamén, pues el informe de labores del Presidente, lo entregó por escrito. Mañana regresan y la novedad es que la gente ya se dio cuenta que tanto Saldate como Galván, son puro jarabe de pico, prometen mucho y no resuelven nada. Los vientos soplan hacia el cubículo de Edgar Saúl Paredes Flores, quien cuenta con un asesor de primera línea, Mariano Martínez; ojalá y que nuestro amigo el diputado lo sepa aprovechar, pues Mariano sabe muchísimo, pero no le gusta andarlo presumiendo.