Por: Norma Cardoso
Cuántas veces hemos escuchado: que cada pueblo teja los hilos de su historia, cada pueblo tiene el gobierno que se merece, por unos perdemos todos, etc. etc. etc. Ha habido reformas educativas, hacendarias, políticas y ahora la energética, y nos quedamos mirando; sí, mirando a una minoría, quienes tienen el valor y las agallas de enfrentarse al sistema, al poder; para protestar, en lo que no están de acuerdo... ¿Serán las mayorías o serán las minorías quienes están contentos con estas reformas?, lo que sí, es que se ve un escenario enrarecido; los que están a favor o en contra de la reforma energética realmente sabemos ¿qué nos espera? ¿Son pocos o son muchos los que están enterados de lo que se discutió en el Poder legislativo? La reforma energética se dio justo cuando se daba un partido de futbol, cuando iniciaban las festividades de la Virgen de Guadalupe; cuando muchos recibieron sus aguinaldos, y cuando otros más festejaban el inicio del famoso maratón Guadalupe- Reyes....
¿Ya pasó todo? ¿Qué más falta por aprobar? Qué más falta por reformar? ¿Qué podemos hacer ahora? Apostarle a la educación, porque un pueblo educado es más difícil de manipular, hay que salir adelante y poner, como nuestros representantes, a personas integras, de una sola pieza, que sean escogidas a través de un análisis exhaustivo, por un pueblo pensante, porque un pueblo con un alto nivel educativo es más difícil de manejar con programas y apoyos, que reciben con tal de votar por X o Y personajes.... Ahora, ya está por terminar el 2013, poco a poco iremos olvidando estas reformas, algunos se irán de viaje, otros pasarán estos días en familia. Llegará 2014, nos daremos ánimos y buenos deseos. Luego, vienen otras elecciones y ¿quiénes serán los candidatos? Pues aquellos con los que meses atrás tuvimos resentimiento por aprobar aquellas reformas políticas, hacendarias, de educación y energéticas; a unos meses se nos habrá olvidado, y les daremos nuevamente nuestro voto para que continúe con su ambición de seguir viviendo del erario público, de no vivir en el error....
Entonces la célebre frase de Joseph de Maistre que dice Cada pueblo tiene el gobierno que merece es verdad, porque es el pueblo el causante de las desgracias o de los beneficios, el pueblo es el causante de elegir a sus malos o buenos representantes, y aquí queremos señalar lo que dice Ivonne Acuña Murillo, También cabría preguntarse si la culpa, responsabilidad, error, falta o como quiera llamársele por la aprobación de las reformas que cambiarán profundamente el futuro de México es sólo del gobierno y el partido que las promovió, el PRI; del partido político que las llevó a sus últimas consecuencias y que consciente o inconscientemente pagará el costo político.....
La respuesta obligada debería ser ¡No¡ También es culpa de un pueblo sumido en la apatía, de las clases populares perdidas en la angustia cotidiana por sobrevivir, de las clases medias ocupadas en alcanzar el nivel de vida perdido en décadas pasadas, de las clases altas que cada día buscan la manera de acrecentar sus privilegios. Ciertamente la culpa puede repartirse por rebanadas de acuerdo al grado de responsabilidad de cada grupo; por supuesto, la culpa mayor es de la clase política que no ha querido defender los intereses del pueblo al que dice representar y de los grupos fácticos (monopolios y corporativos) empeñados en apropiarse de todo y, en segundo lugar, de esa mayoría silenciosa, que no tiene la intención, el interés o la fuerza para defender lo que le corresponde....