José María Castañeda .-
Santiago Ixcuintla, Nayarit.- Productores de arroz de poblados ubicados en la margen izquierda del río Santiago manifestaron su inconformidad ante los bajos precios que, aseguran, ofrecen los comercializadores por sus cosechas, situación que mantiene en incertidumbre a numerosas familias que dependen de esta actividad.
A través de Fermín Jara, los productores expusieron durante un programa de noticias el difícil panorama que enfrenta el sector arrocero y lamentaron la falta de representantes que, desde las instituciones, defiendan verdaderamente los intereses de quienes trabajan el campo.
El grave problema que enfrentamos es que no tenemos a nadie que nos defienda. Los senadores de la República y los diputados federales están más preocupados por andar en campaña que por apoyar a la gente del campo, señalaron.
En el mismo sentido se pronunció Genaro Álvarez Osuna, mejor conocido como El Chalayo, quien afirmó que esta problemática no es nueva para el sector agropecuario. Consideró que, desde la desaparición de la Conasupo, durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, los productores han enfrentado dificultades para obtener precios justos por sus cosechas.
Recordó que los campesinos viven cada ciclo agrícola con la esperanza de obtener mejores resultados; sin embargo, al momento de comercializar sus productos aparecen los intermediarios, conocidos popularmente como coyotes, quienes terminan adquiriendo las cosechas a precios que, de acuerdo con los productores, resultan poco favorables.
Asimismo, recordaron que al inicio del gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador se planteó a los líderes arroceros incrementar la productividad nacional y alcanzar una meta de un millón de toneladas. No obstante, los productores señalaron que el sector continúa enfrentando importantes obstáculos para elevar su producción y mejorar su rentabilidad.
A esta situación, agregaron, se suma la falta de incentivos suficientes por parte de las dependencias federales para impulsar al sector agrícola, así como la desaparición de apoyos que anteriormente recibían, entre ellos el destinado al diésel agropecuario.
Los arroceros hicieron un llamado a las autoridades de los distintos niveles de gobierno para atender la problemática, establecer mecanismos que permitan una comercialización a precios justos y generar políticas públicas que ayuden a sacar del rezago al campo y garanticen mejores condiciones de vida para quienes dependen de la actividad agrícola.