José María Castañeda .-

Durante el fin de semana se registró un fuerte operativo por parte de autoridades federales y estatales en el puente estructural Santiago–La Presa, donde la circulación vehicular se mantuvo de manera alternada mientras elementos de seguridad realizaban diversas acciones en la zona.

El movimiento generó una serie de comentarios e inquietud entre los automovilistas, quienes preguntaban a qué obedecía el despliegue. Sin embargo, hasta ese momento, ni los elementos del Ejército ni el personal de la Marina habían dado a conocer oficialmente los pormenores del operativo.

Lo que pudo observarse fue que elementos de la Marina mantenían detenida una camioneta de color blanco en medio del tráfico, mientras continuaba la presencia de las fuerzas de seguridad.
Al momento de redactar la presente nota, el operativo llevaba aproximadamente una hora y media y no había indicios de que estuviera por concluir.
Este despliegue se registra en medio de un reforzamiento de la seguridad en la región, luego de recientes hechos de violencia, entre ellos la detención de un joven presuntamente en posesión de un arsenal de armas de alto poder, así como un enfrentamiento entre autoridades y civiles que dejó un saldo de tres personas fallecidas.
Ante estos acontecimientos, se ha incrementado considerablemente la presencia de elementos y mandos de la Marina y del Ejército en la zona.
La situación hace recordar aquella conocida frase atribuida a Mario Ruiz Massieu: Los demonios andan sueltos.
Sea por Dios.
Fuertes operativos en Santiago